El Asociacionismo Feminista de principios de siglo
La construcción de organizaciones y asociaciones comprometidas con la agenda de los
derechos
de las mujeres ha sido una estrategia política constante del movimiento feminista desde
sus
inicios hasta el día de hoy.
Así, las feministas de principio de siglo construyeron demandas y argumentos para
incidir en
el espacio público; crearon alianzas internacionales con otras organizaciones feministas
y
desarrollaron una labor periodística para la difusión de sus ideas, produciendo en
algunos
casos, sus propios medios de prensa.
Presentamos en este apartado las organizaciones de mujeres o feministas que surgieron a
comienzos del siglo XX siglo hasta 1946, fecha en el que se alcanzó el reconocimiento de
los
derechos civiles de las mujeres y que da comienzo a un período de “meseta”
del
activismo feminista hasta el período de redemocratización del país, en la década de los
ochenta.
Resaltamos aquellas organizaciones que incidieron en los cambios de la condición de las
mujeres en nuestro país, su surgimiento y sus principales plataformas de
reivindicaciones.
Las principales banderas de las feministas estuvieron vinculadas a la autonomía física y
económica. Si bien el derecho al divorcio por la sola voluntad de la mujer estaba
garantizado por ley desde 1907, en el ámbito doméstico y matrimonial y en el ámbito
laboral,
los derechos de las mujeres estaban limitados. Se reclamaba el derecho a la
administración
económica de sus bienes y a la patria potestad de hijos e hijas. Luchaban por la
igualdad
social y laboral, exigiendo mejores condicionales laborales e igualdad en el salario.
También pugnaban por la no discriminación de las trabajadoras sexuales y la prevención
de
las enfermedades de trasmisión sexual.
Veremos que el proceso en Uruguay está muy vinculado a las luchas de los feminismos en
otros
países y en su capacidad de alianza con éstos, sin desconocer el contexto propiciador
del
batllismo en la promoción de cambios en las matrices sociales y culturales, incluida la
separación de la iglesia católica del Estado y el principio de laicidad, factor clave
para
explicar el proceso uruguayo.
Referencia bibliográfica:
Inés Cuadro. “Entre la igualdad y las diferencias: el concepto “feminismo” en
Uruguay a
inicios del siglo xx” Departamento de Historia americana, Facultad de Humanidades y
Ciencias
de la Educación. UDELAR, 2018.
Mónica Martínez García. “Mujeres afrouruguayas en el contexto del Primer Congreso
Nacional de
Mujeres del Uruguay (1936)” en Corpus [En línea], Vol. 8, No 2, 2018.
Graciela Sapriza. “Giros del futuro. Sorpresas del pasado. Los colectivos de mujeres
y
la
lucha por el espacio público.” Notas para la memoria feminista. Uruguay 1983-1995.
Cotidiano
Mujer, 2018.
Organizaciones de mujeres y feministas 1900 -1946
Asociación de Damas Liberales
Asociación de Damas Liberales se crea en Montevideo en 1906, a impulso
de la española Belén de Sárraga de Ferrero que llega a nuestro país
luego del XIII Congreso Universal de Librepensamiento que se había
desarrollado ese año en Buenos Aires y que entre sus recomendaciones
finales se propone impulsar la creación de asociaciones femeninas que
trabajarían por la igualdad de derechos civiles y una educación laica,
profesional e integral para la mujer.
Este congreso se convertirá en un escenario clave para el
fortalecimiento de los liderazgos feministas en el Río de la Plata.
Entre las participantes se destaca el aporte de la uruguaya María Abella
de Ramírez, que presenta y logra la aprobación por aclamación su “Plan
Mínimo de Reivindicaciones Femeninas” en el que plantea las reformas
indispensables para asegurar la igualdad entre mujeres y varones:
igualdad de educación, de empleos y salarios, posibilidad de administrar
los bienes propios, garantía de los bienes gananciales, divorcio,
supresión de las cárceles del Buen Pastor, legitimidad del trabajo
sexual, derecho a decidir sobre el propio cuerpo, justicia para la
violencia doméstica e igualdad de derechos políticos.
Los impactos de la conferencia de Belén de Sárraga de Ferrero, realizada
en el Teatro Solís, permite la creación de la Asociación de Damas
Liberales en Montevideo. Posteriormente, entre los años 1908 y 1910,
surgen nuevas asociaciones “hermanas” en ciudades como Sarandí Grande,
Florida, Minas, Tacuarembó, Rivera, Paysandú, San José, Salto y
Canelones.
En sus estatutos, cada Asociación, asume el compromiso en la difusión de
las ideas de la corriente del librepensamiento y a trabajar por la
“completa emancipación de la mujer en cuanto se refiere al humillante
tutelaje que sobre ella quiere aun ejercer la religión católica”; sus
acciones principales se dirigieron a actividades de beneficencia laica y
anticlerical, como contraparte de las acciones benéficas de las mujeres
católicas.
Liga de Damas Católicas
Liga de Damas Católicas. En 1906, se crea por iniciativa del Arzobispo
Mariano Soler, la Liga de Damas Católicas del Uruguay, a semejanza de
otras asociaciones similares en funcionamiento en otros países y en el
contexto del proceso de secularización de nuestro país y el surgimiento
del activismo feminista muy vinculadas inicialmente a las corrientes del
librepensamiento que impulsaba un fuerte anticlericalismo.
La Liga de Damas Católicas desde su fundación se caracterizó por la
acción pública del laicado femenino, integrado mayoritariamente por
mujeres de ideología conservadora y los sectores económicamente altos,
proponiéndose la defensa de la religión cristiana a través de las obras
de caridad.
La organización de la Liga a través de comités y subcomités les permitió
tener presencia en prácticamente todos los territorios del país,
apuntando a lograr una verdadera unión de las mujeres católicas
uruguayas. También crearon los "Comités Populares" dedicados a trabajar
con mujeres obreras, mucamas, costureras, planchadoras, lavanderas.
Sus acciones se desarrollaron en el campo social, destacándose la
creación de Escuelas de Religión, obras de Protección a la Infancia, una
Liga Juvenil, la Asociación de Matrimonios, así como consolidaron una
perspectiva tradicional del rol de la mujer al interior del hogar
transmitida a través del medio de prensa oficial de la Liga, denominado
El Eco.
En 1931, la Liga de Damas Católicas se suman al reclamo del sufragio
femenino, entendiendo que las mujeres católicas no podían quedar al
margen de la movilización y dejando el campo de actuación a las
organizaciones no religiosas. Consideraban además que las mujeres
católicas habían demostrado el valor de la actuación femenina fuerza del
hogar en sus obras de beneficencia sin abandonar por eso sus
responsabilidades maternales y no domésticas.
Esta organización dejó de existir en 1934, cuando se formó la Acción
Católica Femenina.
Asociación Femenina “Emancipación”
Asociación Femenina “Emancipación”, en marzo de 1911, luego de una
manifestación en protesta por el aumento del costo de vida, cincuenta
mujeres se reunieron en el local de la Sociedad de Obreros Confiteros y
Pasteleros en Montevideo y fundaron la asociación femenina
“Emancipación”. Participaron de esta iniciativa las anarquistas María
Casal y Candas, Delfa Boatti, María Collazo y Virginia Bolten.
Este grupo de mujeres se “define libre de todo dogmatismo pudiendo
formar parte de ella todas aquellas que deseen encauzarse en la
corriente de las ideas genuinamente liberales”. Asimismo, manifestaron
su visión anticlerical y partidarias de una educación laica, ideales
compartidos tanto entre anarquistas como librepensadoras.
En ocasión de la conformación de la Sección Uruguaya de la Federación
Femenina Panamericana Femenina se las invitó a integrarse pero la
asociación descartó sumarse a la militancia por los derechos políticos
por entender que no era el camino de la emancipación de las mujeres.
Las prioridades de esta organización estuvieron centradas en la
organización de las mujeres trabajadoras y el activismo sindical.
Ejemplo de ello fue el impulso a la consolidación de la Sociedad de
Resistencia de “Obreras Alpargateras”; a la Sociedad de Obreras
Aparadoras, a la formación de la Sociedad de “Costureras y Anexos”,
entre otras.
Sección Uruguaya de la Federación Femenina Panamericana
Sección Uruguaya de la Federación Femenina Panamericana, creada en el
Ateneo de Montevideo en 1911, a impulso de María Abella de Ramírez y
como consecuencia de los debates y estrategias desarrolladas el año
anterior en el Primer Congreso Femenino Internacional realizado en
Buenos Aires el año anterior. Sus objetivos se centraban en trabajar a
favor de la paz universal, a promover los derechos civiles de las
mujeres, en especial alcanzar la igualdad en la administración de los
bienes y la patria potestad sobre hijas e hijos de las mujeres casadas.
También incorporaban en sus banderas la protección de la infancia y de
la maternidad lo que las acercaba a la lucha por el reconocimiento de
derechos laborales de las trabajadoras.
La sección uruguaya de la Federación Panamericana representa un hito de
la incorporación del activismo feminista de Uruguay en escenarios
regionales e internacionales.
Consejo Nacional de Mujeres del Uruguay (CNM)
Consejo Nacional de Mujeres del Uruguay (CNM) creado por la Dra. Pauina
Luisi en 1916 y asociado al Consejo Internacional de Mujeres. Nucleó a
mujeres liberales, profesionales y de clase media en torno a una serie
de reivindicaciones definidas como feministas. Este Consejo también fue
presidido por Paulina Luisi e integró a activistas de la Sección
Uruguaya de la Federación Panamericana.
El Consejo Nacional de Mujeres se convirtió en un espacio diverso y
heterogéneo de articulación de los diferentes grupos y organizaciones
femeninas y feministas que provenían de diferentes corrientes
–socialistas, liberales, católicas- que luchaban por los derechos
civiles y laborales de las mujeres. También incluían en sus plataformas
de denuncias y reivindicaciones cuestiones vinculadas a la lucha contra
el alcoholismo, la trata de mujeres, la prostitución reglamentada, la
doble moral sexual.
Además de la difusión de ideas en el espacio público el CNM desarrolló
acciones de asistencia social.
Dentro de sus logros se destacan: mejoras condiciones laborales de
empleadas de tiendas, impulso a la Ley de la Silla, baños para mujeres
en la universidad, campañas de educación sexual y educación cívica en
las escuelas.
El CNM también se convirtió en un actor político con capacidad de
incidencia a favor del sufragio femenino en el marco de la Asamblea
Nacional Constituyente conformada en 1916 para la reforma de la
Constitución.
La Constitución de 1919, no reconoció los derechos políticos a las
mujeres como habían reclamado las distintas organizaciones femeninas y
la bancada socialista, pero implicó un avance ya que dejó abierta la
posibilidad de la concesión de los derechos políticos mediante una ley
de mayorías especiales en ambas cámaras.
En este contexto y en el marco de las fuertes discrepancias estratégicas
al interior de la CNM Paulina Luisi crea la Alianza Uruguaya para el
Sufragio Femenino.
Alianza Uruguaya por el Sufragio Femenino
Alianza Uruguaya por el Sufragio Femenino (afiliada a la Alianza
Sufragista Femenina Internacional) se crea en 1919 a partir de la
Comisión de Sufragio del CNM, con el objetivo de alcanzar mayor
autonomía y efectividad en la obtención de los derechos políticos de las
mujeres, particularmente el derecho al voto.
La Alianza es independiente de todo partido político y de toda opinión
religiosa; la incidencia política y la difusión de ideas fueron sus
estrategias privilegiadas para lograr una “intervención constante cerca
de los Poderes Públicos”, a través de conferencias, publicaciones,
afiches, reuniones públicas.
La plataforma reivindicativa se expandió con la exigencia de inclusión
de las mujeres en la función pública y por la demanda de reconocimiento
de sus capacidades en las áreas de: educación, salud, infancia.
En diciembre de 1923, la Alianza comienza a denominarse como Alianza
Uruguaya de Mujeres con el objetivo de mostrar la ampliación de su
misión organizacional, en la que se incluye la agenda de derechos
civiles, laborales y económicos de las mujeres. La consigna de “igual
salario a igual trabajo” así como la integración de mujeres trabajadoras
en la organización, fue priorizado.
A su vez se reclama por el reconocimiento de una sola y única moral para
ambos sexos, incluyendo la abolición de la prostitución y lucha contra
la trata de mujeres y otros “vicios sociales”.
En 1929, en una acción conjunta entre la Alianza Uruguaya de Mujeres y
el Consejo Nacional de Mujeres se envía al Parlamento una petición para
el reconocimiento del derecho al voto de la mujer tanto a nivel
municipal como nacional. Sin embargo la movilización no logró los
cambios legislativos necesarios para el acceso al voto en las elecciones
de 1930.
En 1932, la Alianza promueve la creación del Comité Pro Derecho de la
Mujer incorporando asociaciones femeninas y mixtas que reclaman el
derecho al voto pero representaban una diversidad ideológica muy amplia.
En diciembre de 1932, finalmente el Parlamento uruguayo sancionó la ley
que reconocía los derechos políticos de las mujeres.
Partido Independiente Democrático Femenino (PIDF)
Partido Independiente Democrático Femenino (PIDF), la feminista
uruguaya Sara Rey Álvarez participante del Comité Pro Derecho de la
Mujer impulsa en 1933 la creación del partido, que a pesar de lograr
presentar en las elecciones de 1938 una lista exclusivamente de
diputadas mujeres por Montevideo, llega a esas elecciones sin apoyo de
las activistas feministas dada la cercanía de las fundadoras del partido
con el gobierno de Gabriel Terra. Estas fueron las primeras elecciones
nacionales en las que las mujeres uruguayas votaron.
Primer Congreso de Mujeres Uruguayas
Primer Congreso de Mujeres Uruguayas realizado en 1936 y organizado por
la Unión Femenina contra la Guerra con el objetivo de manifestar el
repudio a la guerra. Contó con la participaron de las Asociaciones,
Confederaciones y Comités feministas contra la guerra y el fascismo del
país y también representaciones de algunas provincias argentinas y de
Cuba. Se analizaron también temas de prioritarios para las feministas
como la igualdad de derechos civiles. La representación de mujeres contó
con un alto número de mujeres trabajadoras que plantearon sus
principales problemas vinculados a la condición laboral: bajos ingresos,
despidos por problemas de salud, desalojos, desocupación.
En este encuentro participaron dos mujeres afro uruguayas: Iris Cabral y
Maruja Pereira, delegadas del “Comité de la Raza Negra contra la guerra
y el fascismo”. Las propuestas que presentaron estuvieron relacionadas
al trabajo doméstico y a la formación de un gremio de trabajadoras
domésticas.
Conquistas Alcanzadas 1900 - 1946
1912 - “Universidad de Mujeres”
“Universidad de Mujeres”, fue creada en 1912 como la Sección de
Enseñanza Secundaria Femenina de
la Universidad de la República, que tuvo a su cargo la educación
secundaria básica y media para
mujeres. (Camino Castro 711 y María Orticochea 4170, en Paso de las
Duranas).
Representa el logro de una de las principales demandas de las
sufragistas y sindicalistas que dentro
de sus demandas incluían el derecho a la educación más allá de la
enseñanza primaria.
1913 - Ley N° 4802 de Divorcio por Sola Voluntad de la Mujer
Ley N° 4802 de Divorcio por Sola Voluntad de la Mujer, promulgada en
1913, para compensar la
“situación de desventaja ante la sociedad” recoge una demanda de las
feministas de la época y la
voluntad política del presidente José Batlle y Ordoñez.
1932 - Ley N° 8972 Derechos Políticos
de la Mujer
Ley N° 8972 Derechos Políticos de la Mujer, aprobada en 1932, luego de
décadas de movilización de
las mujeres sufragistas, sin embargo este derecho se hizo efectivo
recién en 1938 cuando Uruguay
retoma la senda democrática luego del golpe de Estado de G. Terra.
1933 - Ley N° 9155, Código Penal,
promulgado en diciembre de 1933
Ley N° 9155, Código Penal, promulgado en diciembre de 1933. Excluye del
régimen penal al aborto voluntario realizado por la propia mujer grávida
o por cualquier tercero que participara en el mismo (médico, partera,
etc.).Si el aborto se realiza contra la voluntad de la mujer se mantiene
la penalización. La ley N° 9.763 de enero de 1938 modificativa del
artículo del Código Penal vuelve a penalizar el aborto.
1942 - Primeras Legisladoras ingresan
en el Parlamento laboral
Primeras Legisladoras ingresan en el Parlamento en 1942, constituyéndose
un hito en el
reconocimiento de la acción política de las mujeres. En esa oportunidad
fueron electas las diputadas
Julia Arévalo de Roche (Partido Comunista) y Magdalena Antonelli Moreno
(Partido Colorado) y las
senadoras Sofía Álvarez Vignoli de Demichelli e Isabel Pinto de Vidal,
ambas coloradas. Su
participación en las Cámaras fue muy activa, presentando proyectos que
abordaron distintos problemas
que preocupaban a las uruguayas de la época. Entre sus principales
logros, está la presentación y
aprobación en 1946 de la ley de los derechos civiles de la mujer, que
fuera resultado de muchos años
de trabajo, discusión y acción propagandística de los grupos feministas.
1946 - Ley N° 10783 de Derechos Civiles
de la Mujer
Ley N° 10783 de Derechos Civiles de la Mujer, promulgada en 1946,
consagra la igualdad de derechos
civiles entre mujeres y varones, lo que incluye la administración de los
bienes y la patria potestad
de hijas e hijos como algunos de los aspectos fundamentales.
El reconocimiento de los derechos civiles de las mujeres es una
conquista del largo activismo
feminista desde los primeros años del siglo XX y de la incidencia de las
primeras cuatro
parlamentarias que ingresaron al Parlamento en 1942. En las elecciones
nacionales del año 1942,
fueron elegidas las primeras cuatro legisladoras de la historia del
país, quienes se suman al
esfuerzo de aprobar la Ley de Derechos Civiles de la Mujer (1946).
1947 - 1979
El mito de la igualdad y la irrupción autoritaria
La larga movilización feminista que caracterizó las primeras décadas del siglo XX se fue
debilitando a partir de la conquista del sufragio femenino, obtenido por ley en 1932,
aunque
se hizo efectivo recién en las elecciones de 1938. También explica ese debilitamiento la
heterogeneidad ideológica entre las principales referentes feministas, batllistas,
anarquistas, socialistas, que consideran diferentes estrategias para establecer vínculos
con
las autoridades de gobierno.
Seguramente el acercamiento del Consejo Nacional de la Mujer (CONAMU) a los principales
dirigentes batllistas, le dio a esta organización una impronta oficialista que alejó a
las
activistas socialistas y anarquistas.
Sin embargo, la agenda feminista no estaba completa; quedaba un pendiente largamente
reclamado y principal bandera de las feministas de principio de siglo: la obtención de
los
derechos civiles de la mujer. La incorporación en el Parlamento de cuatro mujeres
legisladoras en 1942, permitió la inclusión de esta demanda en la agenda parlamentaria.
Finalmente en 1946, los derechos civiles de la mujer fueron promulgados por ley.
Este hito reforzará la idea de la excepcionalidad uruguaya con un Estado Social
consolidado y
la imagen de igualdad que disfrutaban las ciudadanas en relación a sus derechos
políticos,
civiles y oportunidades educativas y laborales, abriéndose un período de escasas
manifestaciones feministas en el espacio público.
Será recién con el proceso de recuperación democrática, en la década de los ochenta, que
emerge una movilización social de envergadura en torno a los derechos de las mujeres y
sus
condiciones de desigualdad.
Los sesenta son años de profundos cuestionamientos al statu quo en occidente a partir de
movilizaciones masivas en Estados Unidos y Europa orientadas al reclamo de paz, igualdad
y
justicia social, con fuertes críticas a los estilos de vida conservadores. Así tenemos
las
revueltas estudiantiles del año 1968 en Francia, Italia, Alemania, el movimiento por los
derechos civiles de los afroamericanos en Estados Unidos, la condena de la guerra de
Vietnam
y el movimiento feminista que pone el acento en la autonomía sexual, física, económica y
política de las mujeres, siendo “lo personal es político” la consigna por excelencia de
ese
período.
En América Latina, la revolución cubana tuvo un impacto social y político notorio en los
diferentes países cuyos movimientos sociales (estudiantiles, sindicales, campesinos)
construían sus utopías de cambio y superación de las condiciones de desigualdad y
pobreza
bajo la influencia de la revolución triunfante.
En ese contexto internacional y regional, Uruguay enfrenta en esos años una grave crisis
económica y política que cuestiona el ideal de desarrollo e igualdad que había
construido.
Es así que se produce una fuerte movilización social desde diversos espacios: los
movimientos estudiantil y sindical adquieren un fuerte protagonismo, así como el
Movimiento
de Liberación Nacional – Tupamaros, que propone una salida política mediante la lucha
armada.
Por su parte, la Iglesia Católica uruguaya también busca dar respuestas a las
situaciones
sociales críticas. En el marco de la teología de la liberación y de las recomendaciones
de
la II Conferencia Episcopal Hispanoamericana de 1968, se promueve la organización de las
personas laicas en las llamadas “comunidades de base” como espacios de reflexión y
acción de
la doctrina cristiana y su opción por los pobres, expresando así su compromiso frente a
la
desigualdad social.
Las mujeres uruguayas, mayoritariamente jóvenes estudiantes y trabajadoras, se
incorporaron
plenamente a estos movimientos y a diversos espacios de participación, insertándose así
en
el campo de la acción social y política y del espacio público, rompiendo las barreras
del
ámbito privado y de los roles tradicionales asignados a las mujeres.
En estos años se organizan diversas manifestaciones y marchas de mujeres reclamando por
la
canasta básica de alimentación, contra el hambre, salarios reducidos y contra la
inflación.
También se organizan en merenderos y ollas populares, muchas de ellas vinculadas al
movimiento sindical.
Estas militantes no incorporaron las nuevas reivindicaciones feministas en sus utopías
de
justicia social, pero su activismo social y político cotidiano les permitió generar
vínculos
interpersonales transgresores de los patrones culturales de la época. La sexualidad, la
libertad en la pareja, la decisión con respecto a cuándo y cuántas hijas/os tener se
sustentaba en nuevos valores, aunque la maternidad como fuente de realización femenina
no
fuese puesta en tela de juicio de manera mayoritaria.
Es importante destacar que la amplia militancia de las mujeres en esta época no escaló a
espacios de dirigencia de los movimientos, fueron hombres, en su gran mayoría, quienes
ocuparon esas responsabilidades.
La invisibilización del lugar de las mujeres también resulta notable en relación a las
consecuencias de la represión y tortura contra sus cuerpos durante la dictadura, así
como la
negación de las diversas formas de violencia sexual que sufrieron, las que recién fueron
denunciadas varias décadas después de la liberación.
La dictadura cívico militar (1973 – 1984) cerró todos los espacios de participación
pública,
convirtiéndose el ámbito familiar en el lugar privilegiado para el intercambio de
información y análisis de la realidad. Estas circunstancias politizaron el espacio
doméstico
donde las mujeres mantuvieron la necesidad de resistir. Se organizaron para la
susistencia
económica, el acompañamiento a las persoans presas políticas y el apoyo mutuo.
Las mujeres también ocuparon un rol clave en la resistencia a la dictadura y sufrieron
las
consecuencias de la represión: destituciones de empleos públicos, el exilio, la cárcel,
la
tortura, la violencia sexual, la desaparición forzada.
Esta experiencia colectiva fue uno de los pilares para la construcción de la salida
hacia la
democracia junto a la reorganización del movimiento estudiantil, cooperativo, sindical y
ciudadano. Las mujeres se nuclearon en redes barriales, en grupos de amas de casa,
grupos de
estudios y al compartir sus experiencias diarias recuperaron una agenda de problemas
derivados de las barreras para la participación a raíz de su “condición de mujer”.
Además, en la década de los 70, las mujeres ingresaron masivamente al mercado de trabajo
complejizando aún más sus vidas cotidianas ahora con una triple carga de trabajo: el
remunerado, el doméstico y de cuidados (que continuó siendo su responsabilidad
principal) y
el comunitario o de participación.
Así, la agenda de las mujeres a finales de la dictadura se fue construyendo a partir de
la
reflexión sobre las condiciones de vida, sobre sus experiencias de resistencia, y sobre
la
toma de conciencia de la “falta de democracia” en el hogar y en el trabajo y la
necesidad de
construcción de nuevas subjetividades.
Estas primeras organizaciones se vieron enriquecidas con la llegada de mujeres del
exilio
que habían sido testigos y partícipes de los debates feministas en los países donde
habían
vivido. La cuestión del debate político sobre democracia y autoritarismo fue un aporte
central del movimiento feminista latinoamericano, que permitió visibilizar a las pautas
patriarcales de organización de la vida en el espacio doméstico como forma de
autoritarismo.
Este rico y multifacético proceso permitió el resurgimiento de la movilización feminista
en el Uruguay de la transición democrática.
Referencia bibliográfica:
Graciela Sapriza. “Giros del futuro. Sorpresas del pasado. Los colectivos de mujeres y
la lucha por el espacio público.” Notas para la memoria feminista. Uruguay
1983-1995.Cotidiano Mujer, 2018.
Ana Laura Di Giorgi. “Primavera, invierno, primavera. Los ciclos de luchas feministas y
la izquierda uruguaya”. Archivos de historia del movimiento obrero y la izquierda, nº
19. Centro de Estudios Históricos de los Trabajadores y las Izquierdas, 2022.
Rosa Marisa Ruiz. "De esto no se habla. los silencios sobre las rehenas de la dictadura
uruguaya." 2010.
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1980 -1989
Espacios feministas en la transición democrática
Proceso de transición democrática: resurgimiento de las organizaciones de mujeres y
feministas y
sus espacios de articulación.
La década de los ochenta se inicia con las primeras manifestaciones de rechazo a la
dictadura
realizadas en el espacio público, las que comienzan a ganar fuerza y presencia luego de que
la
población no aprobara el plebiscito de reforma constitucional, en noviembre de 1980,
propuesto
por el gobierno cívico militar.
Se trata de un período caracterizado por el surgimiento de nuevas organizaciones y
movimientos
sociales que reclaman el retorno de la democracia, de las libertades y el derecho a la
participación popular. Así en esos años se reorganiza el movimiento sindical y estudiantil,
el
movimiento cooperativista, las comisiones vecinales. También en estos años los partidos
políticos tradicionales dejan de estar proscritos.
Los nuevos movimientos sociales emergentes en este período de transición democrática tienen
la
capacidad de generar espacios de articulación a su interior y entre sí. Podemos identificar
como
expresiones claras de la movilización popular a la Mesa Coordinadora de Clubes de Compra, la
Coordinadora de Ollas Populares, la Coordinadora de Policlínicas Barriales, el Movimiento
Pro
Vida Decorosa (MOVIDE), el Movimiento de Vecinos de Montevideo (MOVEMO).
A las puertas de las elecciones nacionales de 1984, se crea la Concertación Nacional
Programática (CONAPRO) como un espacio de construcción de acuerdos sociales y económicos y
orientaciones para el futuro gobierno democrático luego de la dictadura. Integraron la
CONAPRO
todos los partidos políticos, el movimiento sindical, el movimiento cooperativo, gremiales
empresariales, entre otros.
Dado el proceso de politización de los ámbitos domésticos, y el contexto de profunda crisis
económica, se conforman una diversidad de grupos de mujeres, en los barrios, en los
sindicatos,
en las cooperativas. Muchos de ellos vinculados a la lucha por la subsistencia: comedores y
ollas populares, clubes de compra; otros nucleados por reivindicaciones específicas como
trabajo
y vivienda; y también comprometidos con la defensa de los derechos humanos y para la
organización de las expresiones de resistencia a la dictadura a través de los apagones y
cacerolazos.
Fue a partir de estos espacios que resurge un movimiento de mujeres muy ligado al movimiento
popular, que identifica los problemas comunes de las mujeres en su vida cotidiana y
construye
una agenda de demandas sobre la condición de las mujeres. En este proceso se destaca el
Plenario
de Mujeres del Uruguay (PLEMUU) como organización que busca tejer una red entre los grupos
barriales de mujeres, identificándose como “activistas por los derechos de las mujeres”.
También
se destaca la acción de otras dos organizaciones pioneras de este período: GRECMU y
Cotidiano
Mujer quienes desde sus inicios se conforman como colectivos feministas y bajo esa óptica
asumen
el rol de impulsar un discurso y una plataforma de transformaciones políticas y culturales
de
género.
Hacia fines de la década de los ochenta se han conformado en Uruguay un número relevante de
organizaciones de mujeres de base local, departamental o nacional, que logran colocar los
temas
en la agenda de la Concertación Nacional Programática concretando un espacio de articulación
entre mujeres políticas, sindicalistas, de la sociedad civil y feministas.
Es un período que comienza con una fuerte movilización social impulsada por la expectativa
de la
democracia recuperada, pero cuyos avances defrauda a las organizaciones de mujeres ya que
las
resistencias a las transformaciones culturales y económicas fueron mayores a lo esperado.
Los desencuentros entre organizaciones de mujeres y feministas en relación a los balances y
posicionamientos públicos entorno a dos cuestiones centrales: las carencias de la democracia
recuperada y las consecuencias de la dictadura y del terrorismo de Estado en materia de
derechos
humanos fueron claves para que la Mesa Mujer Interpartidaria de la CONAPRO suspendiera su
funcionamiento.
Referencias bibliográficas
Inés M. Pousadela,” Nadie más se calla: El movimiento de mujeres y el proceso de
ampliación
de la ciudadanía en Uruguay, 1985-2015”. Revista Encuentros Uruguayos Volumen IX, Número
1,
Julio 2016, pp. 71 – 94.
Lilian Celiberti, compiladora. Notas para una Memoria Feminista- Uruguay 1983 –
1995.-Cotidiano Mujer, 2018
Ana Laura Di Giorgi, “Primavera, invierno, primavera. Los ciclos de luchas feministas y
la
izquierda uruguaya”. Archivos de historia del movimiento obrero y la izquierda, nº 19,
septiembre 2021 - febrero 2022. Centro de Estudios Históricos de los Trabajadores y las
Izquierdas.
María Noel Sosa González, “Las mujeres no solo queremos dar vida, queremos cambiarla La
capilaridad del movimiento de mujeres” en De la orfandad al linaje. Luchas feministas en
el
Uruguay Pos dictadura, 2021.
Organizaciones de mujeres y feministas 1980 - 1989
Grupo de Estudios de la Condición de la Mujer (GRECMU)
Grupo de Estudios de la Condición de la Mujer (GRECMU) creado
en 1979 en el marco del centro de investigaciones CIESU,
logrando luego su propia personería jurídica. GRECMU, fue creado
por Susana Prates, y un colectivo de investigadoras y académicas
feministas entre las que estaban Kirai De León, Nea Filgueira,
Beatriz Lovesio, Silvia Rodríguez Villamil, Graciela Sapriza.
GRECMU asumió un rol fundamental en el debate feminista en los
ochenta cuando se fueron recuperando las condiciones de
participación y organización de las mujeres. En tanto grupo de
estudios produjo una diversidad de materiales y documentos
relacionados a las condiciones y derechos de las mujeres desde
una mirada feminista. Realizó cursos y conferencias,
estableciendo una estrecha coordinación con los espacios de
mujeres que se iban conformando: barriales, sindicales,
políticos. En 1984 publica, con la participación de la
periodista Mercedes Sayagués, el primer número de su revista La
Cacerola, en alusión a las manifestaciones populares en contra
del régimen dictatorial, convirtiéndose en un material de
difusión del pensamiento feminista y de la situación de las
mujeres en Uruguay.
Asociación de Mujeres Lourdes Pintos (AMULP)
Asociación de Mujeres Lourdes Pintos (AMULP) creada en 1980,
toma el nombre de una mujer que participó en la marcha de los
cañeros desde Artigas a Montevideo. La organización ha trabajado
socialmente en respuestas hacia la infancia y mujeres en las
áreas de cuidados de la primera infancia, salud, cultura y
turismo, creando un Complejo de Turismo Social para la familia
trabajadora. También durante varios años mantuvo un programa
radial de difusión en la radio CX36 Centenario.
Asociación de Mujeres Periodistas del Uruguay (AMPU)
Asociación de Mujeres Periodistas del Uruguay (AMPU) creada en
1981, integrada por periodistas de relevancia en los medios que
colaboran con notas y espacios sobre los derechos de las
mujeres, coordinando con varias organizaciones de mujeres.
Grupo Ecuménico de Mujeres
Grupo Ecuménico de Mujeres, comienza a funcionar en 1982,
cuestionando la lectura masculina de la biblia y se integran a
la Mesa de Concertación de Mujeres de la CONAPRO y a
movilizaciones impulsada por el movimiento de mujeres y
feminista.
Plenario de Mujeres de Mujeres Uruguayas (PLEMUU)
Plenario de Mujeres de Mujeres Uruguayas (PLEMUU) creado en
1983 por un grupo de mujeres que participaban en grupos
barriales de amas de casa en diversas zonas de Montevideo y se
expande a partir de un trabajo de promoción de grupalidades en
la mayoría de los departamentos del país. Sus fundadoras fueron:
Raquel Carreiras, Nelly Fagundez, Ana Nocetti, Margarita
Percovich, Carmen Tornaría y Nita Samuniski. Representa la
primera organización social de mujeres en las etapas finales del
gobierno cívico militar. Desde sus inicios se propuso el
empoderamiento de las mujeres y contribuir a mejorar las
condiciones educativas, laborales, sociales y de salud de todas
las mujeres uruguayas, teniendo en cuenta la diversidad de
mujeres, enfocando su trabajo en mujeres rurales, domésticas,
políticas, madres, jóvenes y empresarias.
Asociación Uruguaya de Planificación Familiar e Investigaciones
sobre Reproducción Humana
(AUPFIRH).
Asociación Uruguaya de Planificación Familiar e Investigaciones
sobre Reproducción Humana
(AUPFIRH). Creada en Uruguay en 1963 con el objetivo de
capacitar y apoyar en todo el país a profesionales e
instituciones que brindan asistencia en planificación familiar;
poner métodos anticonceptivos al alcance de la población
nacional en condiciones de riesgo socioeconómico e incidir en la
opinión pública sobre la necesidad de incorporar efectivamente
componentes de salud sexual y reproductiva a las estrategias de
salud general.
En el año 1983 se comienza a desarrollar la línea de acción
“Línea de Creación de liderazgos”, con un primer objetivo de
desarrollar y capacitar liderazgos sensibles a la cuestión de la
condición de la mujer a través de encuentros y talleres.
En 1985, Elvira Lutz, responsable del área de educación comienza
a desarrollar el “Proyecto Condición de la Mujer” que se propuso
el reconocimiento de la condición de la mujer y reflexionar
sobre la opresión a la que las mujeres están sometidas y
profundizar en el conocimiento más profundo de sus necesidades.
Específicamente se planteó: revisar actitudes y valores;
reflexionar sobre el cuerpo, la sexualidad, los vínculos, la
creatividad y la identidad; brindar información, asistencia
médica, psicológica, social y jurídica.
También se llevó adelante una encuesta sobre los roles femeninos
mediante una metodología de investigación-capacitación-acción,
dirigida a mujeres de diferentes contextos. Se indagó sobre:
roles, discriminación, movimientos de liberación femenina,
sexualidad femenina y educación sexual, trabajo y economía
familiar.
A su vez se elaboró la publicación trimestral SER MUJER, que
tuvo a Elvira Lutz la redactora responsable. La revista difundía
información sobre los proyectos y encuentros realizados y
abordaba temáticas asociadas al proyecto.
En 1984, se integra al grupo Condición de la Mujer de la
Concertación Nacional Programática.
Publicación: sexualidad y ética año 89, proyecto sexualidad
humana.
Referencia:
Folleto de Presentación del proyecto Condición de la Mujer, Elvira Lutz, 1985
+ info.
Cotidiano Mujer
Cotidiano Mujer se crea en 1984 fundada por un colectivo
integrado por: Lilián
Abracinskas, Lilián Celiberti, Anna María Coluzzi, Elena
Fonseca, Elvira Lutz, Estela Peri, Ivonne Trías y Lupe Dos
Santos al que se suma después Lucy Garrido con el objetivo de
convertirse en un órgano de prensa feminista a través de la
edición de revistas y producción de programas de radio.
Cotidiano Mujer rápidamente se transformó en un espacio de
activismo feminista, lugar de encuentro y difusión de temas
locales e internacionales, especialmente latinoamericanos.
El colectivo trabaja en el desarrollo de acciones de
comunicación política para la promoción de los derechos de las
mujeres y consolidar su calidad como sujeto de cambio. Su
accionar se dirige fundamentalmente al cambio cultural a través
del desarrollo de investigaciones, campañas y acciones
ciudadanas que garanticen la pluralidad de voces en los debates,
generen nuevos sentidos comunes e incorporen la perspectiva
feminista en temas de la agenda pública. Han sido pioneras en el
planteo de temas tales como el derecho a decidir, el aborto, los
derechos sexuales y reproductivos, la participación política de
las mujeres, la ética del cuidado y tantos otros.
Cotidiano Mujer promovió desde 1989 la campaña por la
legalización del aborto y en 1994, tuvo una activa
participación, junto a otras organizaciones, en la articulación
con el Diputado Rafael Sanseviero para la elaboración del primer
proyecto de ley de Aborto Voluntario que fue aprobado en la
Comisión de Bioética de la Cámara de Representantes, pero no
llegó a ser tratado en la Cámara de Diputados.
Asumió un papel de liderazgo en la coordinación nacional y
latinoamericana de la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer de
Naciones Unidas en 1995 en Beijing. Así como ha sido activa
participante de los Encuentro Feministas Latinoamericanos y del
Caribe (EFLAC), asumiendo la responsabilidad de organizar
colectivamente un EFLAC en Uruguay en 2017. Ha impulsado la
creación de redes y alianzas a nivel nacional y latinoamericano
para el avance de la agenda feminista. . Organizó las jornadas
de Debate Feminista, las Asambleas de Mujeres de Montevideo y
los Diálogos de Frontera. Ha llevado adelante varias campañas de
comunicación, entre las que destacan: “Tu boca fundamental
contra los fundamentalismos” y las de paridad en la
representación.
Mesa de Concertación de Mujeres, surge a fines de 1984 a
iniciativa de PLEMUU, con la finalidad de conformar una mesa de
trabajo sobre la condición de la mujer, en el marco de la
Concertación Nacional Programática (CONAPRO). Compuesta por
mujeres representantes de todos los partidos políticos,
organizaciones de la sociedad civil y sindicales. El grupo
aprobó por consenso cinco documentos que fueron la plataforma de
género de ese momento: Educación, cultura y medios de
comunicación; Mujer y trabajo; Salud; Status legal; y
Participación política de la mujer. Este espacio de articulación
mantuvo su capacidad de propuesta en los primeros años del
gobierno democrático recién instalado y se debilita y termina
desapareciendo ante las divergencias políticas vinculadas a la
cuestión de los derechos humanos y del terrorismo de Estado,
particularmente frente a la Ley de Caducidad de la Pretensión
Punitiva del Estado y el referéndum que buscó derogarla.
Estuvo integrada por 17 organizaciones: Asociación de Mujeres
Periodistas del Uruguay; Comisión de Mujeres Uruguayas; Consejo
Nacional de Mujeres del Uruguay; Grupo de Estudios sobre la
Condición de la Mujer en el Uruguay, Grupo de Mujeres
Ecuménicas; «La Cabaña» Liga de Amas de Casa; «La Casa» Centro
para la Promoción de la Mujer y la Familia; Plenario de Mujeres
del Uruguay; Comisión de Mujeres del Frente Amplio; Partido
Colorado; Partido Nacional; Unión Cívica; Asociación Uruguaya de
Planificación Familiar e Investigaciones sobre Reproducción
Humana; Congreso Obrero Textil; Federación Uruguaya de
Cooperativas de Vivienda de Ayuda Mutua; Madres y Familiares de
Procesados por la Justicia Militar; Plenario Intersindical de
Trabajadores
Referencia:
Niki Johnson. “De la concertación de mujeres a la
comisión de seguimiento de Beijing: espacios de coordinación
en
el movimiento de mujeres uruguayo hacia fines del siglo XX”
en
Notas para la memoria feminista Uruguay 1983 – 1995. Lilian
Celiberti, compiladora.-Cotidiano Mujer, 2018
Consejo Nacional de Mujeres del Uruguay (CONAMU)
Consejo Nacional de Mujeres del Uruguay (CONAMU), fundado a
comienzos de siglo XX, retoma sus actividades en el primer
gobierno democrático en 1985. Integrado por mujeres con vínculos
históricos con el Partido Colorado, persiguió activamente una
política de negociación y colaboración con instituciones
estatales y actores políticos, en particular en torno al tema de
la violencia doméstica. Logra en su tarea de incidencia ante el
Ministerio del Interior la creación de la primera comisaría de
la mujer con todo el personal femenino, que empezó a funcionar
el 25 de noviembre de 1988. Al año siguiente abrió el Centro de
Asistencia a la Mujer Maltratada, donde se brindaba ayuda
médica, legal y psicológica a las víctimas de la violencia
intrafamiliar, en un local cedido por el Ministerio de Salud
Pública.
Comisión de la Mujer del PIT-CNT
Comisión de la Mujer del PIT-CNT surge en 1986 siendo la
Federación Uruguaya de Magisterio el sindicato que asumió su
coordinación a través de Mabel Pizarro y luego Alicia Pintos. Se
propone fortalecer la lucha por los derechos de las mujeres
trabajadoras. Trabajó por la inclusión de las demandas de las
mujeres en las plataformas sindicales, presencia de mujeres en
los órganos de dirección y capacitación de las sindicalistas en
sus gremios a través de cursos, talleres y materiales. La doble
jornada, la salud de las trabajadoras, discriminación laboral y
salarial, el acoso sexual, la violencia en sus distintas formas,
fueron temáticas priorizadas por la comisión. También
consideraban prioritario avanzar en la legislación laboral para
garantizar derechos en condiciones de igualdad.
Coordinación de Mujeres por el Voto Verde
Coordinación de Mujeres por el Voto Verde, creada en 1987 como
articulación de organizaciones de mujeres y feministas en apoyo
a la Comisión Pro-Referéndum de la Ley de Caducidad, con el
objetivo de recabar las firmas necesarias para habilitar el
referéndum de derogación de la ley. Durante los siguientes
cuatro años la Coordinación de Mujeres amplió su agenda de
reivindicaciones y movilizaciones por los derechos de las
mujeres, especialmente los días 8 de marzo, 28 de mayo y 25 de
noviembre.
La Coordinación de Mujeres organizó una marcha el 8 de marzo de
1989 a la cual asistieron miles de mujeres en apoyo al voto
verde, vinculando la proclama de la defensa de los derechos de
las mujeres con los derechos humanos y la consolidación de la
democracia. Hacia 1990 sus actividades fueron decayendo y dieron
pasos a nuevos espacios de articulación.
Referencia:
De la Concertación de Mujeres a la Comisión de
Seguimiento de Beijing: espacios de coordinación en el
movimiento de mujeres uruguayo Hacia fines del siglo xx.
Niki
Johnson.- Notas para una memoria feminista Cotidiano
Multiplicación de las organizaciones de mujeres 1985 – 1989
Surgimiento y/o reactivación de numerosas organizaciones de mujeres de base barrial,
departamental y nacional. Se caracterizaron por la implementación de programas de
acción
y servicios en torno a la violencia doméstica, la autonomía económica de las
mujeres, la
atención a la niñez y a la condición de trabajadoras impulsando centros de cuidado
infantil, servicios de salud de las mujeres, entre otros temas de agenda. Muchas de
ellas fueron estableciendo convenios con el gobierno nacional como con gobiernos
departamentales, particularmente con la Intendencia de Montevideo.
Entre ellas destacamos:
UMU (Unión de Mujeres Uruguayas por el Pan, la Democracia y la
Paz)
UMU (Unión de Mujeres Uruguayas por el Pan, la Democracia y
la
Paz), fundada en 1985. Organización dedicada a la lucha por
los
derechos de la mujer, la infancia y la familia.
• Instituto Mujer y Sociedad, fundado en 1986 por María
Julia
Alcoba y Gloria D'Alessandro, procura la defensa de los
derechos
humanos de las mujeres, niñas, niños y adolescentes, en
particular contra la violencia doméstica. Brinda atención
jurídica en asesoramiento y asistencia legal de las mujeres,
así
como asistencia inmediata en todas las instancias judiciales
y
extrajudiciales en todas las materias, haciendo un
seguimiento y
acompañamiento especializado en las situaciones de violencia
doméstica. Brinda también atención psicológica tanto a las
mujeres, como a las niñas, niños y adolescentes en situación
de
violencia doméstica.
Casa de la Mujer de la Unión, fundada en 1987 por Sonia Di
Caterina, Marité Mira, Lilián Toledo, surge como un espacio
de
apoyo a la participación de las mujeres, que ofrece
propuestas
concretas para incentivarlas a salir de sus casas y
participar
en espacios colectivos. Un trabajo responsable y sostenido,
y el
contacto estrecho con las mujeres del barrio y con sus
organizaciones, hacen que la Casa logre visibilidad y
reconocimiento en pocos años.
Mujer Ahora, fundada en 1989 por Cristina Grela y Nita
Samuniski desde entonces trabaja ininterrumpidamente por los
derechos humanos de las mujeres y su desarrollo individual,
social y político, mediante los siguientes ejes: violencia
hacia
las mujeres basada en género, autonomía económica e
inserción
laboral, derechos sexuales y derechos reproductivos,
participación ciudadana y justicia.
Católicas por el Derecho a Decidir Uruguay creada en 1989
por
Cristina Grela en Uruguay en Uruguay con el objetivo de
articular organizaciones de mujeres católicas de América
Latina
entorno a los derechos sexuales y reproductivos de las
mujeres y
jóvenes, la despenalización del aborto, la equidad de género
y
el fin de la discriminación por razones de género dentro de
la
Iglesia católica. Se agrupan en la Red Latinoamericana y del
Caribe de Católicas por el Derecho a Decidir conformada
formalmente en 1996.
ENE 1984: Marcha de Amas de Casa convocada por
PLEMUU
• ENE1984: Marcha de Amas de Casa convocada por PLEMUU, por
la
democracia y por la crisis económica.
8M 1984: Marcha Por la Democracia
• 8M 1984: Marcha Por la Democracia, convocada por PLEMUU y
no
autorizada por la Jefatura de Policía. Se proponía una
“marcha
silenciosa” que transitaría la avenida 18 de julio y
finalizaría
con un acto en la Plaza Libertad para conmemorar el Día
Internacional de la Mujer y reclamar por “nuestro derecho a
ser
también reconocidas como protagonistas comprometidas,
marchando
el 8 de marzo por una democracia sin discriminación”. Al no
poder realizarse se difundió un comunicado donde se
reivindicaban la igualdad de oportunidades y remuneración en
materia laboral; participación en la vida política, social y
cultural del país; libertad, democracia (afuera y adentro
del
hogar) y vigencia de los derechos humanos.
8M 1985: Concentración “Las mujeres no solo
queremos
dar la
vida: Queremos cambiarla”
8M 1985: Concentración “Las mujeres no solo queremos dar la
vida: Queremos cambiarla”, denunciando la desigualdad de
género,
el confinamiento al ámbito doméstico, la falta de acceso y
las
inequidades en materia laboral, las limitaciones/exclusiones
en
la participación de la vida política y pública.
8M 1987: “Para cambiar la vida, las mujeres
defendemos
las firmas”
8M 1987: “Para cambiar la vida, las mujeres defendemos las
firmas”, Coordinadora de Mujeres por el Referéndum
30 JUN 1987: Movilización por la crisis económica
• 30 JUN 1987: Movilización por la crisis económica convocada
por
la Comisión de Mujeres del PIT-CNT con apoyo de PLEMUU, UMU,
Coordinadora de Mujeres por el Referéndum, Asociación de
Mujeres
Uruguayas Lourdes Pintos (AMULP), Cotidiano Mujer.
25N 1987: Jornada de lucha contra la violencia
hacia
la mujer
• 25N 1987: Jornada de lucha contra la violencia hacia la
mujer,
demanda de respuestas del Estado.
8M 1988: Nosotras, las mujeres, luchamos por un
futuro mejor
• 8M 1988: La Comisión de Mujeres del PIT-CNT declaran
“Nosotras,
las mujeres, luchamos por un futuro mejor”
25 N 1988: Movilización en la Plaza Libertad
• 25 N 1988: Movilización en la Plaza Libertad, convocada por
18
grupos y organizaciones de mujeres. Se colocaron lienzos y
realizaron talleres. “Basta! a las distintas violencias: la
callejera, la doméstica, en el trabajo, en la salud, en la
prostitución, la psicológica, la del lenguaje y por supuesto
la
de la sangre y los golpes” “Violencia que no te queremos”.
(Cotidiano Mujer, 1988: 2)
8M 1989: Marcha del Moño Verde
• 8M 1989: Marcha del Moño Verde, en defensa de los derechos
de
las mujeres y de los derechos humanos desde la sede de la
Comisión Nacional Pro Referéndum hasta la Plaza Libertad,
convocada por la Coordinación de Mujeres.
25N 1989: El miedo individual se ha convertido en
un
coraje colectivo [...] no queremos más Flores muertas
• 25N 1989.- Movilización y proclama: “El miedo individual se
ha
convertido en un coraje colectivo [...] no queremos más
Flores
muertas”, ante el femicidio de Flor de Liz que causó
indignación
ya que se había solicitado medidas de protección.
Conquistas alcanzadas 1980 – 1989
• Instituto de la Mujer
• Instituto de la Mujer, creado en 1985 en la órbita del
Ministerio
de Educación y Cultura, como fruto de la movilización alcanzada
por
la articulación de organizaciones y mujeres políticas en la
Concertación de Mujeres. Silvia Tron integrante de CONAMU formó
parte del primer consejo asesor del Instituto de la Mujer en
1985,
en representación de las organizaciones de mujeres junto a Nea
Filgueira de GRECMU y Carmen Tornaría de PLEMUU. En 1990 con el
gobierno del Partido Nacional, este ámbito institucional se
convierte en el Instituto de la Familia y la Mujer, hasta 2005
que
se convirtió en Instituto Nacional de las Mujeres y pasó a la
órbita
del Ministerio del Ministerio de Desarrollo Social. En sus
primeros
años la institucionalidad de género tuvo un desempeño de bajo
impacto en el impulso de políticas de igualdad de género
contando
con un reducido equipo de funcionarias y asignación
presupuestal. En
2005 el INMUJERES adquirió una mejor estructura de gestión
humana y
presupuestal pero mantuvo un rango jerárquico menor, que ha sido
observado en reiteradas oportunidades por el Comité CEDAW de
Naciones Unidas. En 2007, Presidencia de la República a prueba
el
Primer Plan Nacional de Igualdad de Oportunidades y Derechos
2007 –
2011 elaborado a partir de un proceso participativo.
• Comisaría de la Mujer
• Comisaría de la Mujer, a impulso de CONAMU, el Ministerio del
Interior crea en 1988 la primera comisaría especializada en
violencia familiar asignando para ello funcionarias policiales
mujeres.
• Centro de Asistencia a la Mujer Maltratada
• Centro de Asistencia a la Mujer Maltratada creado en 1989 a
instancias de CONAMU, en un local del Hospital Maciel, en
coordinación con el Ministerio de Salud Pública.
• Ley 16.045 de Igualdad de Trato y Oportunidades en el ámbito
laboral
• Ley 16.045 de Igualdad de Trato y Oportunidades en el ámbito
laboral, promulgada en 1989, había sido presentada por la
senadora
suplente Dra. Raquel Macedo. La ley establece la prohibición de
toda
discriminación que viole el principio de igualdad de trato y
oportunidades para ambos sexos en cualquier sector. Esta
iniciativa
representa una conquista reclamada por las organizaciones de
mujeres
y sindicales.
1990 -1999
Los feminismos en Uruguay en diálogo con la región y en el mundo
La década del 90 ha sido caracterizada por referentes del movimiento feminista como un
período
donde resulta difícil definir si se constataba un “movimiento de mujeres o mujeres
en
movimiento”, dado que la capacidad de convocatoria masiva en el espacio
público
se había reducido significativamente y las acciones de incidencia política hacia el
Parlamento y
hacia las autoridades del Poder Ejecutivo eran las herramientas por excelencia utilizadas
para
reclamar la responsabilidad estatal sobre el reconocimiento y garantía de los derechos de
las
mujeres.
Los noventa entonces fueron un tiempo de fortalecimiento de la institucionalidad de las
organizaciones no gubernamentales de mujeres y feministas, de creación de redes de
coordinación
para aumentar el impacto de las acciones políticas y también de participación en ámbitos
regionales e internacionales, desde donde se amplificó la voz pública del feminismo
latinoamericano en diversos foros internacionales. Esta inclusión en ámbitos regionales y
globales resultó ser una estrategia eficaz para la legitimación de las acciones a nivel
nacional
y para el empoderamiento de las organizaciones locales.
El impacto de las Conferencias Internacionales de Naciones Unidas y sus declaraciones
ratificadas por Uruguay se convirtieron en una potente plataforma que sostenían y
legitimaban
las luchas feministas. Particularmente fueron referencia para el movimiento feminista de
América
Latina y el Caribe: la Conferencia Mundial de Derechos Humanos celebrada en Viena en 1993
que
considera a los derechos de las mujeres como derechos humanos, la Conferencia de Población y
Desarrollo realizada en el Cairo en 1994 que reconoce a la salud sexual y reproductiva como
derechos de las mujeres y la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, emanada de la IV
Conferencia Mundial sobre la Mujer en 1995.
Se trata de un período de acumulación de teoría política y práctica feminista, así como de
desarrollo de programas locales en convenio con organismos de la cooperación internacional,
algunos organismos públicos y las Intendencias, en particular con la Intendencia de
Montevideo.
Es en esta década que en Montevideo se multiplican diversos grupos y comisiones de mujeres
en
todas las zonas del departamento, impulsadas por el proceso de descentralización que se
llevó
adelante desde la administración departamental.
Referencia bibliográfica:
Graciela Sapriza, “Giros del futuro. Sorpresas del pasado. Los colectivos de mujeres y la lucha por el
espacio público.” en Notas para la memoria feminista. Uruguay 1983-1995. Cotidiano Mujer, 2018.
Redes de coordinación entre las organizaciones de mujeres y feministas en los 90
1991 Red de Grupos de Mujeres Rurales
Red de Grupos de Mujeres Rurales, fundado en 1991 como articulación
de
grupos de mujeres rurales ubicados en diversos departamentos del
país
dedicadas a la producción familiar y agropecuaria. Dentro de su
agenda
de reivindicaciones incorporan la búsqueda del reconocimiento del
trabajo productivo de las mujeres y su autonomía, los derechos de la
salud de las mujeres e infancia, el mantenimiento de la educación
rural.
1992 Espacio Feminista (EF)
Espacio Feminista (EF), surge en diciembre de 1992 y se integra por
60
feministas, participantes de diversas organizaciones y activistas
independientes, como “un espacio de reflexión y acción para la
generación de opinión pública sobre temas sociopolíticos”. Sus
primeras
banderas estuvieron vinculadas a la problemática de la violencia
doméstica y participación política de las mujeres.
Desde el inicio, la estrategia de incidencia adoptada apuntaba a
«tratar
de sacarle el jugo a todos los resquicios que el sistema jurídico te
da
para incidir y para poner el tema arriba de la mesa». Se usaban
comunicados de prensa para denunciar la insuficiencia en la
protección
de los derechos de las mujeres. También se puso énfasis en la
responsabilidad colectiva de «toda la sociedad, sus instituciones,
[…]
la ciudadanía toda» en la lucha contra la discriminación y la
violencia
de género.
Referencia:
Niki Johnson “Seguimiento de Beijing: espacios de
coordinación en el movimiento de mujeres uruguayo Hacia
fines
del
siglo
XX”.- Notas para una memoria feminista Cotidiano Mujer, 2018
1992 Red Uruguaya contra la Violencia Doméstica y Sexual
(RUVDS)
Red Uruguaya contra la Violencia Doméstica y Sexual (RUVDS), fue
fundada en 1992 por organizaciones de la sociedad civil
especializadas
en violencia doméstica y sexual, que desde fines de 1980 trabajan
desde
una perspectiva de género y derechos humanos. Los grupos y
organizaciones que la integran desarrollan acciones en las áreas de
protección, prevención y atención a mujeres, niñas, niños y
adolescentes
en situación de violencia así como investigación en la temática. Fue
impulsora de la Ley N° 17514 de Violencia Doméstica (2002) y de la
Ley
integral N° 19580 de Violencia hacia las mujeres basada en género
(2018). Desarrolló una articulación regional en el marco de la Red
Latinoamericana y del Caribe contra la Violencia Doméstica y Sexual
que
se había creado en 1990.
1992 Red de Mujeres Políticas
Red de Mujeres Políticas, creada en 1992 e integrada en el momento
de
su fundación por mujeres de todos los partidos políticos del
momento:
Frente Amplio, Partido Colorado, Partido Demócrata Cristiano,
Partido
Nacional y Partido por el Gobierno del Pueblo, se propone como un
ámbito
que recupere la experiencia virtuosa de la Concertación de Mujeres.
La Red se propuso como objetivos: “intercambiar ideas, iniciativas y
toma de posiciones de las mujeres representantes de los diversos
partidos políticos, a los efectos de estudiar, analizar y proponer
políticas y legislaciones que defiendan los derechos de la mujer,
coordinando acciones a nivel nacional e internacional en los temas
que
la comprendan”.
A lo largo del tiempo impulsó diversas líneas de acción vinculadas
a la promoción de la participación de las mujeres en los partidos
políticos, así como la ampliación de la representación política en
el
Parlamento impulsando diferentes proyectos de ley de cuotas
políticas.
También desarrolló diversos ciclos de formación política de las
militantes y encuentros nacionales de intercambio. La Red de Mujeres
Políticas acordó una agenda compartida sobre las prioridades y
urgencias
a abordar en torno a la desigualdad de las mujeres, y estableció
alianzas interpartidarias para la aprobación de proyectos de ley.
Entre
ellos se destaca el impulso en la década de los noventa del
reconocimiento del delito por violencia doméstica, la ratificación
por
Uruguay de la Convención de Belém do Pará y el proceso junto al
movimiento de mujeres y feminista de la primera ley de violencia
doméstica. En el año 2000, tres referentes de la Red de Mujeres
Políticas de diferentes partidos políticos, impulsan la creación de
la
Bancada Bicameral Femenina como ámbito parlamentario dedicado al
avance
de los derechos de las mujeres.
1992 Red Mujer Uruguay
Red Mujer Uruguay, creada en 1992, fue la sección uruguaya de la Red
de
Educación Popular entre Mujeres de América Latina y el Caribe
(REPEM),
que congregó en nuestro país a un conjunto de organizaciones de la
sociedad civil, comprometidas con la educación popular y los
sectores
excluidos que comienzan a percibir las desigualdades de género. Así
en
el marco de los objetivos de la REPEM se propuso visibilizar el
papel y
el trabajo de las mujeres como actoras sociales, con
reivindicaciones y
aportes propios, buscando fortalecer el movimiento popular de
mujeres a
través de la acción educativa. A partir de 1988 comienzan a
desarrollar
además acciones de incidencia política sobre la agenda de las
mujeres de
sectores populares. REPEM se define como un espacio de encuentro,
reflexión y construcción colectiva de nuestra identidad como mujeres
y
educadoras populares feministas, tejedoras de pensamiento con una
apuesta política por una educación pública, gratuita, laica, no
sexista,
incluyente y sin discriminación.
Comisión de Mujeres de Mundo Afro, AFROGAMA, surgida en 1993
luego
del
Primer Encuentro Nacional de Mujeres Negras, se propuso el
rescate
de la
cultura afro en tanto mujeres oprimidas. La organización en
Uruguay
surge al impulso de la Red de Mujeres Afro-latinoamericanas,
Afrocaribeñas y de la Diáspora que cuestiona la ausencia de las
mujeres
afrodescendientes al interior del movimiento de mujeres y
feministas,
considerando que había falta de comprensión de la diversidad,
incluyendo
la diversidad racial. Esta Red regional, surge en 1992 en el
Primer
Encuentro de Mujeres Negras latinoamericanas y caribeñas, como
un
espacio de articulación de movimientos de mujeres negras de
América
Latina y el Caribe; instrumento político de reflexión,
intercambio,
denuncia y propuesta para el desarrollo de las mujeres
afrodescendientes.
Red Género y Familia. 1994.- Organización multidisciplinaria de
la
sociedad civil, integrada por personas e instituciones dedicadas
a
los
temas de familia, género y generaciones. La Red se propone la
incidencia
en las políticas públicas para alcanzar la equidad de género y
el
respeto y tolerancia por los distintos arreglos familiares,
dimensiones
que considera básicas en la construcción de una sociedad
democrática.
Este colectivo logró incidir en el diseño de los registros del
Instituto
Nacional de Estadística para mejorar los datos recabados por el
Censo
Nacional con relación a las composiciones de los diferentes
arreglos
familiares.
En los últimos años la Red ha impulsado como área de trabajo la
temática de cuidados con perspectiva de género. Entre 1996 y
2006
amplió
los
estudios sobre la necesidad de una política pública de cuidados,
destacándose la investigación en torno al uso del tiempo dentro
de
los
núcleos familiares y las formas de trabajo ocultas de niñas y
adolescentes
en las tareas de cuidados. Estos estudios fueron promovidos por
activistas,
académicas y políticas y por organizaciones sociales, que hoy
integran
la
Red Pro Cuidados. En 2008 la Red de Género y Familia participa
activamente
del Diálogo Social impulsado por el Ministerio de Desarrollo
Social
para
avanzar en enfoque y lineamientos para una política pública de
cuidados.
1994 Asociación de Mujeres
Rurales
del Uruguay (AMRU)
Asociación de Mujeres Rurales del Uruguay (AMRU) nació en 1994
en
Paso
de los Toros, Tacuarembó. Un grupo de mujeres preocupadas por la
crisis
decidieron fundar una asociación que contribuyera al bienestar
de la
mujer rural y sus familias. La formación de sus integrantes fue
una
de
las principales preocupaciones, por ello se desarrollaron
talleres
de
acuerdo a los intereses de las mujeres, por ejemplo: tejidos,
conservación de alimentos, huerta orgánica, hierbas aromáticas,
quesería, cestería, artesanías, formación grupal, formación de
dirigentes, violencia doméstica, abuso sexual. Actualmente la
organización tiene más de 70 socias en todo el país y participa
de
las
Mesas de Desarrollo Rural impulsadas por el Ministerio de
Ganadería,
Agricultura y Pesca (MGAP).
Mujer y Salud en el Uruguay (MYSU) surge en 1996, como un
espacio de
articulación entre varias organizaciones de mujeres y
feministas,
entre
ellas: Cotidiano Mujer, Mujer Ahora, Casa de la Mujer de la
Unión,
Católicas por el Derecho a Decidir, para debatir y promover
demandas
en
el campo de la salud y derechos sexuales y reproductivos en
Uruguay
con
un enfoque de género y generaciones. Organizó el Primer
Encuentro
Nacional sobre Salud de las Mujeres y realizó los primeros
seguimientos
sobre políticas de salud y derechos sexuales y reproductivos
en
el
marco
de la Comisión Nacional de Seguimiento (CNS Mujeres). En
este
período se
apoya la elaboración del primer proyecto de legalización del
aborto
en
coordinación con el diputado Rafael Sanseviero, que presenta
en
la
Cámara de Diputados.
También mantuvo fuertes alianzas regionales e
internacionales,
particularmente con la Red de Salud de las Mujeres de
América
Latina
y
el Caribe.
En el año 2004 se constituye finalmente como una asociación
civil
sin
fines de lucro especializada en la promoción y defensa de la
salud y
de
los derechos sexuales y reproductivos. Desde entonces ha
llevado
adelante campañas ciudadanas para la modificación del marco
legal de
la
práctica de aborto en el país, para la instalación de
servicios
públicos
y para la promoción del ejercicio de derechos por parte de
la
ciudadanía. MYSU lideró la lucha por el reconocimiento legal
de
los
derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y promovió
la
formación
de la coalición de diversas organizaciones de mujeres,
feministas,
de la
diversidad, sociales, sindicales y religiosas que se sumaron
para la
concreción de un marco normativo integral en derechos
sexuales y
reproductivos. La ley de Salud Sexual y Reproductiva fue
aprobada en
2008, pero los artículos referidos al aborto fueron vetados
por
Presidencia de la República. De esta manera la movilización
por
aborto
legal se reconfiguró, y a partir de la coalición de
organizaciones y
el
compromiso de parlamentarias, se logra en 2012 la
promulgación
de la
Ley
de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Una vez aprobada la
ley,
MYSU
ha liderado procesos de seguimiento y monitoreo de su
cumplimiento,
creando el Observatorio Nacional de Género y Salud Sexual y
Reproductiva
a partir del cual realiza informes e investigaciones sobre
salud
y
género. En los últimos años, impulsa también una línea de
trabajo
con
jóvenes que culminó con la conformación de la Red de Jóvenes
GOZARTE.
Grupo de Jóvenes Teindira. Surge en 1995 a partir de un
grupo de
jóvenes
feministas autónomas y anticapitalistas que desarrollaron
una
mirada
crítica del sistema patriarcal y levantaron como bandera
principal
los
derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Realizaron
diversas
movidas callejeras e intervenciones en el espacio público a
través
de
grafitis vinculados a la autonomía de las mujeres: “Nosotras
parimos,
nosotras decidimos”, “Que ser mujer, sea un placer”.
En ese marco, también promovieron la grupalidad y apoyo
mutuo y
encuentros entre jóvenes de diversas organizaciones con una
amplia
capacidad de convocatoria. Desarrollaron en la radio
comunitaria
El
Puente, el programa radial “Aquelarre” para la difusión de
sus
miradas;
también establecieron vínculos regionales con referentes del
feminismo
autónomo y comunitario de América Latina.
1996 Comisión
Nacional
de
Seguimiento de los Acuerdos de Beijing (CNS Mujeres)
Comisión Nacional de Seguimiento de los Acuerdos de Beijing
(CNS
Mujeres) se crea en 1996. Previamente había funcionado un
espacio de
coordinación entre organizaciones de mujeres y feministas
para
preparar
la delegación uruguaya en Beijing. A su vez, Cotidiano Mujer
asumió
la
coordinación de la articulación del Cono Sur y además se
mantuvo
un
estrecho intercambio de agendas con el resto de
organizaciones
feministas latinoamericanas.
La CNS Mujeres surge al regreso de Beijing, en el marco de
una
asamblea
nacional en la que 42 organizaciones de los 19 departamentos
del
país
con el
objetivo de “establecerse como un órgano representativo de
las
mujeres”
para
la realización de “acciones vinculadas al monitoreo, control
sobre
la
agenda
y rendición de cuentas” del cumplimiento por parte del
gobierno,
de
los
acuerdos asumidos en la IV Conferencia Mundial de la Mujer
de
Naciones
Unidas en Beijing en 1995.
Un año después de su creación, el número de organizaciones
participantes
llegaban a 70 e incluía organizaciones de mujeres,
organizaciones de
derechos humanos, organizaciones locales y territoriales,
además
de
instituciones de investigación social y grupos ecologistas.
La
estructura de la CNS Mujeres estaba diseñada para funcionar
como
“un
espacio heterogéneo y abierto”. Inicialmente se
identificaron
seis
áreas
de prioridad (violencia, trabajo, salud, educación, pobreza
y
comunicación) y dos estrategias de acción confluyentes: a)
el
monitoreo
al Estado para analizar la incorporación de la perspectiva
de
género
en
el proceso de formulación de políticas públicas y el
fortalecimiento
de
las organizaciones integrantes de CNS, a partir de la
construcción
de
una red de comunicación mediante la publicación del boletín
Ni
Más
Ni
Menos, que mantuviera la vinculación permanente entre ellas.
En 2004, la CNS elabora la Agenda de las Mujeres a partir de
un
diagnóstico del estado de situación de las políticas
públicas y
la
condición
de vidas de uruguayas en el que despliega un conjunto de
propuestas
articuladas en la creación de un Sistema Nacional de
Políticas
para
la
Equidad de Género.
Referencia :
Niki Johnson. “Seguimiento de Beijing: espacios de
coordinación
en el movimiento de mujeres uruguayo Hacia fines
del siglo XX”.- Notas para una memoria feminista
Cotidiano
Mujer, 2018.
Espacios territoriales de participación:
Las Comisiones Zonales de mujeres en el marco del proceso de descentralización de
Montevideo
en los 90.
Comisiones Zonales de Mujeres en Montevideo
Comisiones Zonales de Mujeres en Montevideo, surgen en los
noventa en el marco del proceso de descentralización de
Montevideo; en el año 2000 ya funcionaba una comisión zonal
de
mujeres por cada una de las 18 zonas descentralizadas. La
agenda
zonal de las mujeres estaba estrechamente vinculada a los
problemas de empleo y violencia doméstica hacia mujeres,
niñas y
niños. A partir de las demandas y de la organización de las
mujeres en sus Comisiones Zonales, surge el Programa Comuna
Mujer como espacio de encuentro y participación de las
mujeres y
prestación de servicios en las temáticas por ellas
priorizadas.
Es así que las 3 primeras Comunas Mujer abren sus puertas en
1996 para la atención a la violencia de género a partir de
la
propuesta de las Comisiones Zonales de Mujeres de las zonas
8,
12 y 17 de Montevideo.
Comisiones Zonales de Salud de la Mujer de Montevideo
Comisiones Zonales de Salud de la Mujer de Montevideo, se
crean
en el marco de las 23 policlínicas municipales y tuvieron un
activo rol en la implementación de programas de salud sexual
y
reproductiva de mujeres y adolescentes desde una perspectiva
de
derechos y atención primaria. Fueron referentes del Programa
de
Atención Integral a la Salud de la Mujer (PAIM) asesorando y
administrando un Fondo Autogestionado de Métodos
Anticonceptivos, en una época en que el sistema de salud no
los
incorporaba en la canasta de prestaciones.
En este marco también se realizaron multiplicidad de acciones
de
promoción de derechos. Es de destacar la iniciativa de la
Comuna
Mujer 12, que en el año 2001, impulsa la creación de un
Grupo
Zonal Intergeneracional para la difusión y sensibilización
en
Derechos Sexuales y Reproductivos de los adolescentes,
creando
espacios de intercambios sobre Sexualidad y Afectividad y
acciones de sensibilización con las instituciones educativas
y
sociales de la zona. Las y los adolescentes participantes
apoyaron la coordinación de los talleres de sensibilización
y
fueron activos protagonistas de las Jornadas de Difusión y
Sensibilización desarrolladas en la Plaza Vidiella de Colón
y en
otros espacios públicos de la zona 12.
Principales marchas feministas 1990 – 1999
8M 1990: Marcha contra la Violencia Doméstica
"Ni muertes ni palizas, las mujeres se organizan", “la mujer
se
rebela,
ni le gritan, ni le pegan”, fueron unas de las consignas más
levantadas
en la marcha.
8M 1996: “Minas como estas”
“Minas como estas”, Cotidiano Mujer impulsó una intervención
urbana con la finalidad de recuperar nombres de mujeres y
renombrar
simbólicamente las calles de Montevideo.
8M 1997: "Pasaporte de las ciudadanas"
«Pasaporte de las ciudadanas» por la Comisión Nacional de
Seguimiento
de los Acuerdos de Beijing – CNS Mujeres, emite un pasaporte
simbólico
poniendo en evidencia las barreras para el ejercicio
ciudadano
de
las
mujeres. Se declaraba: “Yo, ciudadana plena de mi país, con
conocimiento
de su Constitución y de los compromisos firmados en la 4.ª
Conferencia
Mundial de la Mujer de la ONU, que consagró los derechos de
las
mujeres
como derechos humanos universales, declaro mi derecho
inalienable de
tener el derechos….”
Conquistas alcanzadas 1990 – 1999
• Comisión de la Mujer de la Intendencia de Montevideo
• Comisión de la Mujer de la Intendencia de Montevideo,
creada
en
1991 a
instancia de las organizaciones de mujeres y feministas que
presentan al
Intendente Tabaré Vázquez un programa departamental de
políticas
de
género.
Plantearon dos propuestas fundacionales de las políticas de
igualdad
de
género a nivel departamental como resultado del Taller Mujer
e
Intendencia
realizado en el marco del Primer Foro sobre
Descentralización y
Participación Ciudadana, celebrado en mayo de 1990.
Inicialmente
estuvo
integrada por representantes de organizaciones de mujeres y
feministas,
sindicales y religiosas. Presidieron esta primera comisión
por
designación
del Intendente Vázquez: Luz Ibarburu e Ilda Vence y mediante
una
votación
entre organizaciones de mujeres y feministas la integraron
representantes de
PLEMUU, Instituto Mujer y Sociedad, Mujer Ahora, Casa de la
Mujer de
la
Unión, Cotidiano Mujer y GRECMU.
En el año 1995, la Comisión de la Mujer comienza un proceso
de
institucionalización dentro del Departamento de
Descentralización de
la
Intendencia de Montevideo, conformando inicialmente un
reducido
equipo
técnico con asignación presupuestal. En 2010 adquiere la
identidad
de
Secretaría de la Mujer hasta el 2015,
incorporándose a
la
órbita del Departamento de Desarrollo Social. En el año 2016
se
eleva el
rango jerárquico del ámbito institucional creándose la
División
Asesoría
para la Igualdad de Género dependiente de Secretaría General
e
integrándose
al gabinete del Intendente/a Departamental. En ese período y
el
siguiente la
División crece en presupuesto, recursos humanos y consolida
su
rol
de
órgano
rector de las políticas de género.
• MUJEFA (Mujeres Jefas de Familia)
• MUJEFA (Mujeres Jefas de Familia), fue el primer proyecto
piloto
cooperativo de reciclaje de vivienda liderado por la Arqu.
Charna
Furman
integrante de la Unidad Permanente de Vivienda de Facultad
de
Arquitectura
que se impulsa en coordinación con la Intendencia de
Montevideo
en
1990
quien asigna una vivienda ociosa en la Ciudad Vieja. Surge
como
respuesta
ante los reclamos de las mujeres al acceso a vivienda digna,
a
partir de
un
grupo de usuarias de una guardería de INAU. Se conforma así,
una
cooperativa
de vivienda integrada inicialmente por 16 mujeres jefas de
familia.
La
construcción se inició en el año 1994 y fue finalmente
ocupada
en
1997.
• Servicio Telefónico de apoyo a la mujer en situación de
violencia
doméstica
• Servicio Telefónico de apoyo a la mujer en situación de
violencia
doméstica
en Montevideo, 365 días, 24 hrs, fue puesto en
funcionamiento en
octubre
de
1992 en convenio con la Fundación PLEMUU que brinda atención
confidencial y
gratuita. Desde 2019, pasa a la órbita del Instituto
Nacional de
las
Mujeres. En el momento de su creación fue el primer servicio
de
orientación
y consulta permanente dirigido a mujeres en situación de
violencia
doméstica. Inicialmente la cobertura fue departamental pero
a
partir
de
2001
adquirió la cobertura nacional.
• Programa ComunasMujer, las primeras tres creadas en 1996
como
respuesta a las demandas de las Comisiones Zonales de
Mujeres
(integradas por mujeres vecinas, y mujeres concejalas
vecinas y
edilas
locales, integrantes de los órganos de los gobiernos locales
creados
en
el proceso de descentralización en Montevideo). El proceso
de
creación
de las Comunas se ha extendido a lo largo de los períodos,
funcionando
actualmente 14 Comunas Mujer con servicios gratuitos de
atención
psicosocial y jurídica a todos las formas de la violencia de
género
y
ubicadas en los diferentes Municipios del departamento.
Inicialmente
representaban un espacio auto gestionado de activismo local
por
los
derechos de las mujeres.
• Programa de Atención Integral a la Salud de la Mujer (PAIM)
• Programa de Atención Integral a la Salud de la Mujer
(PAIM)
desde
1996
a 2007, en todas las policlínicas municipales brindando
atención
en
métodos anticonceptivos, educación sexual, atención en
embarazo,
parto y
puerperio. La cuestión de la salud sexual y reproductiva de
las
mujeres
era una demanda central de las mujeres integrantes de las
Comisiones
de
Salud de la Mujer que se creaban en torno a las policlínicas
municipales. Tuvieron un rol de control ciudadano y
administración
de
los fondos de métodos anticonceptivos y escucha a las
mujeres
consultantes.
• UFAMA
• UFAMA, es una política departamental de vivienda
cooperativa
que
surge
como respuesta a la demanda de acceso a vivienda digna
planteadas
por la
organización AFROGAMA de Mundo Afro, dirigida a mujeres afro
jefas
de
familia. La primera cooperativa UFAMA al SUR comienza la
construcción en
1995 con la remodelación de un edificio industrial
abandonado
ubicado en
el Barrio Sur. Posteriormente se concretaron varias
cooperativas
más:
UFAMA Cuareim, UFAMA Cordón 1, UFAMA Caso a Caso, UFAMA
Identidad.
• Delito de Violencia Doméstica
• Delito de Violencia Doméstica incorporado al Código Penal
uruguayo
(artículo 321 bis) en 1995 en el marco de la aprobación de
la
Ley Nº
16.707 de Seguridad Ciudadana (artículo 18).
• Ratificación en 1996 de la Convención Interamericana para
Prevenir,
Sancionar y Erradicar la violencia contra la mujer
• Ratificación en 1996 de la Convención Interamericana para
Prevenir,
Sancionar y Erradicar la violencia contra la mujer de Belém
do
Pará
mediante Ley n° 16.735, primer acuerdo intergubernamental
que
reconoce a
la violencia contra las mujeres como una violación de los
derechos
humanos y de las libertades fundamentales y que limita total
o
parcialmente a la mujer el reconocimiento, goce y ejercicio
de
sus
derechos y libertades.
• Comisión Tripartita para la Igualdad de Oportunidades y Trato
en
el
Empleo.
• Comisión Tripartita para la Igualdad de Oportunidades y
Trato
en
el
Empleo. Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. (CTIOTE).
1997
2000-2024
La expansión de los feminismos en el Siglo XXI
El presente de movimiento feminista
El siglo XXI comienza en Uruguay con una profunda crisis socioeconómica derivada de la
paralización del modelo productivo y del quiebre del sistema financiero, lo que trajo
como
consecuencia un pronunciado aumento de la pobreza y la desocupación, particularmente en
los
sectores económicos medios y bajos de la población.
Para enfrentar la crisis resurge el movimiento popular a través de organizaciones como
la
Red de
Ollas Populares y la Red de Asentamientos. Por su parte, el movimiento sindical emprende
acciones para mitigar las carencias sufridas por la pérdida de ingresos de los hogares,
creando
fondos solidarios, bolsas de trabajo, entre otras.
El activismo feminista, en estos primeros años del siglo XXI, se centra en tres
importantes
temas de agenda: la violencia doméstica, la legalización del aborto y la participación
política
de las mujeres, por lo que el Parlamento fue el principal interlocutor a quien presentar
demandas y propuestas. En el año 2002 se aprueba la primera ley sobre Violencia
Doméstica
representando un avance en el reconocimiento de la problemática y determinando criterios
para la
actuación judicial. La lucha por el aborto legal, sin embargo, no logra resultados
concretos
hasta 2012, aunque adquiere centralidad en la opinión pública que se manifiesta
favorable y
dentro del movimiento social que conforma una amplia coalición de organizaciones de
mujeres,
de
la diversidad, sociales, sindicales y religiosas, lideradas por colectivos feministas,
particularmente MYSU (Mujer y Salud en Uruguay).
La lucha por el Aborto Legal inaugura formas novedosas de plantear las demandas y
promover
la
movilización social, incorporando una estética y performances artísticas sin
antecedentes
para
el movimiento feminista uruguayo que se potenciarán en estos últimos años.
El impacto de la crisis del 2002 en las condiciones de vida de la población fortalece el
apoyo
social a la coalición de izquierdas Frente Amplio, que gana las elecciones nacionales de
2004 y
comienza, desde el gobierno, un periodo de transformaciones de las políticas públicas y
del
rol
del Estado, incorporando a su vez, en la agenda parlamentaria y gubernamental muchos de
los
reclamos de los movimientos sociales.
En este contexto, las organizaciones de mujeres y feministas refuerzan su estrategia de
incidencia en el Estado y albergan expectativas sobre las posibilidades de concreción de
la
agenda de derechos de las mujeres. A partir del 2010, los avances legislativos para el
reconocimiento de derechos adquieren un renovado impulso.
Será en estos años que comienzan a emerger múltiples organizaciones feministas que
reivindican
otras formas de organización y relación con el Estado. Se reconocen autónomas y diversas
y
poseen una agenda reivindicativa que recoge las identidades particulares. Así surgen
organizaciones de mujeres afrouruguayas, de las disidencias, de educadoras, maestras y
profesoras, feministas populares, ecofeministas, nuevos espacios de mujeres en los
sindicatos,
en la cultura y el carnaval, organizaciones barriales y estudiantiles, y entran en la
agenda
nuevos temas como el transfeminismo, la violencia estética y la gordofobia, el
antiespecismo,
entre otros.
La consigna de “lo personal es político” se resignifica, también la
grupalidad entre mujeres, la horizontalidad en las toma de decisiones y el cuidado
colectivo. La
formación y el análisis feminista de la realidad también son considerados centrales. Se
identifican como antipatriarcales, anticapitalistas, antirracistas.
A fines de 2014 surge la Coordinadora de Feminismos y la propuesta de poner al
“movimiento en movimiento”, irrumpen así en el espacio público con
nuevas
formas de manifestarse, donde las fronteras entre las organizadoras y las participantes
se
disuelven, la performances son una forma de reivindicación y de intervención en el
espacio
público, se eliminan los estrados y micrófonos, las proclamas se leen a coro. Se
fortalece
el
activismo transfeminista que se integra a las movilizaciones y comienzan a construir una
voz
pública propia.
En 2017, en el marco el Paro Internacional de Mujeres, se suma una nueva articulación de
organizaciones: la Intersocial Feminista que incluye a las organizaciones feministas y
de la
diversidad que tomaron la iniciativa de convocar a la central sindical PIT-CNT y a
numerosas
organizaciones de mujeres, organizaciones populares, al movimiento cooperativista,
quienes
retoman la denuncia y las demandas de acción estatal.
La masividad de las marchas a partir de 2017 sin duda refleja la acumulación del
movimiento
feminista en Uruguay y su legitimación ante la ciudadanía, en un contexto global de
movilización
y fortalecimiento de los feminismos. Los movimientos Ni una Menos, surgido en
Argentina
en el 2015, encabezando la lucha contra la violencia machista, los femicidios y
transfemicidios
y el movimiento Me Too, surgido en Hollywood en 2017, como denuncia y combate a
la
cultura de la violación, así como la convocatoria al Paro Internacional de Mujeres:
si las mujeres paran, el mundo para, son una muestra de la
globalización
de la convocatoria de los feminismos a ocupar las calles.
Este clima de denuncia y rechazo de la violencia machista, también se expresa en nuestro
país.
Ejemplo de ello son el conjunto de denuncias y escraches realizados en 2020 en redes
sociales
sobre situaciones de abuso y acoso en ámbitos específicos como el carnaval, el candombe,
el
teatro, los centros de estudios, que en algunos casos exigieron respuestas de las
instituciones
públicas.
En estos últimos años, en Uruguay y en el mundo se puede apreciar la consolidación de un
contexto regresivo en relación a los derechos de las mujeres y disidencias,
fortaleciéndose
un
impulso a retomar ideas y valores del modelo patriarcal promoviendo concepciones
tradicionales
sobre la familia, la maternidad, la sexualidad el lugar social de las mujeres y
criminalizando
las diversidades y minimizando la violencia de género.
Referencias bibliográficas:
T. S. + info.
Cucchi,
Belén, Puños violetas: movimiento feminista en el Uruguay del siglo XXI.
El caso
de la Coordinadora de Feminismos del Uruguay. Udelar. FCS, 2020
Sosa González, María Noel, De la orfandad al linaje. Luchas feministas en el
Uruguay
postdictadura, Universidad de Guadalajara. Guadalajara, México. 2021
Di Giorgi, Ana Laura, Primavera, invierno, primavera. Los ciclos de luchas
feministas
y la
izquierda uruguaya. Archivos de historia del movimiento obrero y la izquierda, nº
19.
Centro de Estudios Históricos de los Trabajadores y las Izquierdas, 2022
Espacios feministas emergentes en el siglo XXI: sus principales luchas
En las primeras décadas del siglo XXI se han creado una enorme diversidad de grupos,
organizaciones, colectivas de mujeres y feministas, que han levantado diferentes agendas
contra la opresión y la cultura patriarcal. Son espacios –a veces con permanencia en el
tiempo, otras veces transitorios- que cubren temáticas, tales como: los derechos
sexuales y reproductivos; derecho a una vida libre de violencia de género; derechos
laborales y autonomía económica; derecho a la participación comunitaria, popular y
política como sujetas activas; la sostenibilidad de la vida y del ambiente, la cultura,
el trabajo no remunerado y de cuidados, entre otras.
La presentación de las organizaciones y colectivas feministas que sigue, no puede ser
completamente exhaustiva, pero hemos buscado incluir a la mayoría de estos espacios,
abriendo la posibilidad de su permanente actualización.
También es importante destacar que en estas décadas el movimiento feminista ha
articulado estrechamente con el movimiento sindical, el movimiento estudiantil, el
movimiento cooperativo y el movimiento de la diversidad, quienes han incluido en sus
agendas muchas de las reivindicaciones a partir de sus propias organizaciones.
CLADEM Uruguay
CLADEM Uruguay, integrada al Comité de América Latina y el
Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres (CLADEM),
se fundó en enero de 2000, con la coordinación de Graciela
Duffau Argibay, abogada, feminista y sindicalista, integrante
del Comité Consultivo de CLADEM Regional (in memorian).
En sus inicios, CLADEM Uruguay estaba integrado por el Grupo de
Estudios sobre la Condición de la Mujer en Uruguay (GRECMU), el
Instituto Mujer y Sociedad, la Casa de la Mujer de la Unión, así
como personas de reconocida trayectoria expertas en género y
conocimientos en el área socio jurídica.
La organización trabaja en defensa de los derechos humanos de
las mujeres, promoviendo la igualdad y luchando contra la
discriminación y la violencia de género. Han abogado por el
acceso a la justicia y han incidido en cambios y
transformaciones sociales desde una perspectiva de género,
étnico-racial y con enfoque en las interseccionalidades.
Participó activamente en la Coalición por el Aborto Legal y ha
asesorado en la elaboración de proyectos de ley sobre violencia
doméstica y de género. También ha monitoreado el cumplimiento de
tratados y convenciones internacionales, ratificados por
Uruguay, presentando Informes Alternativos ante diferentes
comités de Naciones Unidas.
Asociación de Mujeres Uruguayas con Discapacidad. En marzo de
2000, un grupo de mujeres con discapacidad, lideradas por
Verónica Ruso, crean la Asociación de Mujeres Uruguayas con
Discapacidad (AMUD) con el propósito de colaborar con las
mujeres con discapacidad, a partir de las necesidades que ellas
plantearan.
AMUD se plantea los siguientes fines: a) Sostener por todos los
medios al alcance, el respeto a la dignidad, la igualdad, la
condición humana, la propia experiencia de las mujeres y
disidencias con discapacidad, y el valor para sacar adelante sus
ideas y soluciones, así como adoptar las medidas necesarias para
lograr una vida independiente e inclusiva con los apoyos que
requiera. b) Incidir en la opinión pública en lo relativo a
discapacidad y las personas involucradas, divulgando estos temas
por los medios existentes y creando los propios cuando se
entienda necesario. c) Promover la reflexión sobre los asuntos y
las responsabilidades de las mujeres y disidencias con
discapacidad (diversidad funcional), sus familiares y
colaboradores, organizando y participando, en congresos,
seminarios, jornadas, etc. d) Generar estudios y concreciones
que impulsen las imprescindibles modificaciones en la vida de
las mujeres y disidencias con discapacidad, especialmente en
quienes viven situaciones de vulnerabilidad, a nivel social y
educativo entre otros, para que ejerzan sus derechos humanos
contando con los apoyos necesarios. e) Implementar las
estrategias tendientes a la formación de líderes que, al
participar en la comunidad, sean agentes de cambio social. f)
Realizar convenios y coordinar gestiones y actividades con
organizaciones privadas u organismos estatales, para impulsar
acciones que generen avances para las mujeres y disidencias en
situación de discapacidad; promoviendo su reconocimiento, su
autor representación y la redistribución de los recursos para
que logren la igualdad con otras mujeres, la igualdad entre
hombres y mujeres y la mejor calidad de vida para ellas y sus
familias.
Referencia:
Formulario Fortalecidas 2023-2024. Asesoría para la Igualdad
de Género, IM
Iniciativas sanitarias.
Iniciativas sanitarias. Es una asociación civil comprometida
desde 2001 en hacer efectiva la defensa y el desarrollo de los
derechos sexuales y reproductivos en el ámbito social y clínico,
tanto a nivel nacional como internacional.
Nace a partir de las inquietudes de un grupo de profesionales en
salud sexual y reproductiva sobre las políticas y estrategias de
reducción de riesgo por aborto inseguro y la defensa de los
derechos y ha logrado incidir activamente en la garantía de los
derechos sexuales y reproductivos, promoviendo la equidad de
género en Uruguay desde un enfoque social y sanitario.
La vocación articuladora de Iniciativa Sanitarias ha impulsado
la coordinación con organizaciones de la sociedad civil, con
referentes sociales y activistas, así como a nivel
interinstitucional con las instituciones responsables de diseñar
en implementar las políticas de salud en esta área.
El modelo de intervención ha sido replicado a nivel de otros
países de América Latina y África.
La asociación está integrada a la Alianza Internacional Fos
Feminista y lideran el centro de incidencia basado en evidencia
junto con organizaciones de Argentina, México, India y Nigeria.
Hacía Falta/Desyr. Surgió en 2001 como un grupo de mujeres y
varones jóvenes que abordaron los derechos sexuales y los
derechos reproductivos desde una perspectiva de género y desde
su experiencia como adolescentes y jóvenes.
Desarrollaron acciones de sensibilización como talleres,
encuentros y campañas. Por ejemplo, en 2005 desarrollaron junto
a la Secretaría de la Mujer una campaña de sensibilización en
espacios públicos como plazas, peatonales y espacios frente a
boliches, llamada Derecho al placer seguro; constaba de una
performance y la entrega de folletería y condones para la
concientización sobre el derecho al placer e informar sobre la
importancia del uso del condón.
También desarrollaron la indecencia política a nivel local,
nacional e internacional. En Uruguay integraron la CNS Mujeres
por Democracia, Equidad y Ciudadanía y formaron parte de las
articulaciones de organizaciones por la legalización del aborto.
A nivel internacional formaron parte de la Red Latinoamericana y
Caribeña de Jóvenes por los Derechos Sexuales y Reproductivos
(RedLAC), una articulación regional de organizaciones y
colectivas juveniles autónomas, que trabajan a favor de la
defensa y promoción de los derechos sexuales y reproductivos en
América Latina y El Caribe. Y participaron en los proceso
vinculados a las conferencias de Naciones Unidas de El Cairo y
Beijing.
Colectivo Mujeres de Negro - Uruguay
Colectivo Mujeres de Negro - Uruguay, en 2006 se suma al
movimiento mundial pacifista de Mujeres de Negro. Cada país
tiene su identidad propia, bajo algunas consignas comunes: el
negro en señal de duelo y el silencio porque no hay palabras
para explicar la violencia de género. El silencio también es una
forma de demostrar la ausencia de voz que tienen las mujeres en
la historia.
En Uruguay el colectivo se propone específicamente
identificar, canalizar y denunciar cualquier tipo de
discriminación dirigida contra las mujeres. La lucha contra
todas las formas de violencias es central, ya sean violencias
social, laboral, moral, sanitaria, jurídica, psicológica,
educativa, doméstica, institucional, patrimonial, sexual,
publicitaria, entre otras.
También se desarrollan acciones educativas y de formación,
así como de incidencia en las políticas públicas.
Mujeres de Negro tiene una larga trayectoria en
movilizaciones e intervenciones en el espacio público creando
diferentes performances. Una de sus consignas centrales ha sido
Ni una Muerte Indiferente y ha organizado todos los años desde
2007, marchas de mujeres en silencio cada 25N por la Avenida 18
de Julio. También, desde 2007, han realizado performances
mensuales en la Explanada Municipal con el objetivo de
visibilizar los femicidios ocurridos. Desde 2010 han incorporado
marchas silenciosas en las aperturas del Desfile de Llamadas en
Carnaval.
Mizangas Mujeres Afrodescendientes, surgen en 2006 como un
colectivo de mujeres afrouruguayas, feministas, diversas,
disidentes, militantes, para la incidencia política,
inspirándose en Angela Davis: "Cuando las mujeres afro se
mueven, toda la estructura de la sociedad se mueve con ellas".
Desde la interseccionalidad en sus cuerpos: de identidad de
género, etnia-raza, orientación sexual, se han conformado como
un grupo que lucha contra el racismo, el sexismo y en favor de
la protección de los derechos humanos.
Señalan como su principal objetivo: garantizar la
participación de las mujeres afrodescendientes y colocar las
demandas y propuestas del colectivo en el escenario político
social.
Integradas al movimiento social afro uruguayo, participaron
en la elaboración de la Agenda Política de Mujeres Afrouruguayas
y en la consolidación de la Red Nacional de Mujeres
Afrouruguayas (Red NAMUA) en 2013 y aportaron para la aprobación
en 2013 de la ley N°19.122, que establece normas para favorecer
la participación en las áreas educativa y laboral, de las
personas afrodescendientes.
En articulación con otros movimientos, desde 2006, Mizangas
participa en la Coordinadora de la Marcha por la Diversidad,
incluyendo como pilares de trabajo, la lucha contra el racismo y
las diversas formas de ser mujeres afrodescendientes.
Además de su activismo político, desarrollan líneas de
acción en cultura y participación, educación, etno-educación e
interseccionalidad, realizando talleres de sensibilización y
formación.
Colectivo La Pitanga. Surge en 2006 como un colectivo de vecinas
y vecinos que trabaja de manera honoraria en el territorio del
Municipio F, en la zona delimitada entre Villa García y Punta de
Rieles, con los objetivos de: a) fortalecer el tejido social y
promover mano a mano con mujeres y varones del territorio
relaciones de equidad y b) divulgar la pluralidad de voces e
iniciativas a favor de la solidaridad, la equidad de género, la
cooperación, el cuidado, el trabajo colectivo y la integración
social, en el entendido que contribuye al crecimiento en
autonomía, autoestima y dignidad de los vecinos y las vecinas.
Se trata de un colectivo que se define independiente tanto
a nivel político como filosófico y religioso.
Desde su creación ha desarrollado acciones colectivas de
sensibilización y denuncia de la violencia contra las mujeres
dentro del espacio comunitario, así como procesos de
acompañamiento – individuales y colectivos- con las mujeres en
situación de violencia de género y sus hijas e hijos. Los
derechos sexuales y reproductivos de las mujeres también han
sido priorizados.
En 2021 deciden conformar dos organizaciones, el Colectivo
La Pitanga, Violencias y Género y el grupo Pitanga Km 16, que
continúa con un trabajo comunitario vinculado a los barrios del
Km 16 de la Ruta 8.
Dos colectivos para apoyarse mutuamente desde la sororidad
y la aceptación de sus diferencias.
Mujeres en el Horno, surge en 2008 como una organización
feminista que trabaja por los derechos sexuales y reproductivos
de las mujeres y por la autonomía de los cuerpos. A partir de
las militancias personales tanto a nivel social y político, las
integrantes de la organización deciden conformar este colectivo
con la finalidad de generar acciones que apunten a mejorar las
condiciones de vida de las mujeres a través de la incidencia en
las políticas públicas como en el trabajo directo con mujeres en
condiciones de vulnerabilidad social.
Consideran que las mujeres están “en el horno” en cuanto a
su situación de desigualdad estructural y opresión en el marco
de Estados patriarcales y heteronormativos, que generan
discriminación, sometimiento, discriminación así como de la
naturalización de un modelo masculino, blanco, heterosexual y
occidental. También porque cocinar “en el horno” incluye una
perspectiva propositiva, un proceso constante de creación de
propuestas e imaginar un mundo donde quepan muchos mundos.
Mujeres en el Horno ha desarrollado varios proyectos tales
como: Sin Barreras: identifica las barreras para el acceso al
aborto legal y seguro que enfrentan las mujeres en condición de
vulnerabilidad social de la periferia del área metropolitana.
Línea Aborto – Información segura: que ofrece información,
asesoramiento y contención a las mujeres que deciden transitar
por la interrupción voluntaria de un embarazo.
Colectiva mujeres, nació en 2009, a partir de un grupo de
feministas que se propusieron integrar en la agenda feminista
los reclamos de las mujeres negras. A partir de la formación de
una organización horizontal promueven la igualdad de género y
étnica-racial en la práctica democrática y en la elaboración
teórica, para alcanzar sociedades sin racismo, sexismo y
discriminación.
“Queremos que en Uruguay se admita que el racismo existe y
que lleva a que algunas personas no tengan acceso a educación y
no cuenten con las mismas oportunidades. También queremos que se
asuma que vivimos en una sociedad sexista que dificulta el pleno
goce de derechos de las mujeres. Buscamos que a tras el
reconocimiento de estas desigualdades se generen políticas para
el cambio”.
Con la convicción de que juntas somos más fuertes, forman
parte de redes regionales de mujeres como la Red
Afrolatinoamericanas, afrocaribeñas y de la diáspora (REMAAD),
de la Red de Educación Popular entre Mujeres (REPEM), del Comité
de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de
las Mujeres (CLADEM) y de la Red de Salud de las mujeres
Latinoamericanas y del Caribe (RSMLAC)
La Asociación Civil El Paso creada en 2010, es una organización no gubernamental
comprometida con la defensa de los Derechos Humanos de niños, niñas, adolescentes y mujeres
especialmente afectados por la violencia, el abuso sexual, la discriminación y la exclusión
social.
Integrada a los movimientos sociales, busca promover y provocar transformaciones en la
comunidad, orientadas a la integración social activa, autónoma, colectiva y participativa.
Sus acciones están caracterizadas por el desarrollo de estrategias de intervención en el
campo social y comunitario, la incidencia en políticas públicas y la producción y
transferencia de conocimientos en forma permanente.
En ese marco, desarrolla un fuerte activismo púbico, llevando adelante estrategias de
difusión sobre las desigualdades y discriminación que enfrentan niñas, niños, adolescentes y
mujeres, así como implementando diversos servicios en Montevideo y en otros departamentos
del país en convenio con o a través de licitaciones de instituciones públicas
departamentales y nacionales. También ha desarrollado actividades de formación sobre las
temáticas de su especialidad y líneas de investigación social.
Colectiva Minervas. Surge a fines de 2012 como una colectiva feminista, antipatriarcal y
anticapitalista, creada por un grupo de mujeres feministas diversas en edades, trayectorias
y espacios anteriores de militancia, que se propusieron crear una organización autónoma de
partidos políticos, de la institucionalidad estatal y de organizaciones sociales
tradicionales.
Minervas, integrada a la Coordinadora de Feminismos, ha participado activamente en la
organización de las Alertas Feministas, y en las movilizaciones del 8M Día Internacional de
la Mujer, el 3 de junio Ni Una Menos y el 25N Día Internacional de la Eliminación de la
Violencia contra la Mujer.
También ha priorizado la reflexión y formación colectiva, en 2019 crean una Escuela de
Formación Feminista para la formación permanente, considerando que la reflexión colectiva es
indispensable para la construcción política de los feminismos. Además desarrollaron una
línea editorial concretando una serie de publicaciones.
La colectiva Minervas ha apostado al cambio de las relaciones sociales con una perspectiva
de autoconciencia y conciencia colectiva entre mujeres, donde los cuidados están en el
centro de la vida. Entienden que el patriarcado y el capitalismo son sistemas que producen
destrucción y muerte, dicen basta a la violencia machista, a la distribución del trabajo
productivo y reproductivo y a la división entre lo público y lo privado, retomando la
consigna feminista que afirma que “lo personal es político” y se han sumado al Paro Mundial
de Mujeres.
Laboratorio Magdalenas - Uruguay, Teatro del Oprimido
Laboratorio Magdalenas - Uruguay, Teatro del Oprimido
Se trata de un grupo formado en 2012 por mujeres de diversas edades, barrios, profesiones
y vivencias que trabajan con el método del Teatro del Oprimido a través del Laboratorio
Magdalena, corriente internacional de esta propuesta teatral que trabaja específicamente con
la opresión de las mujeres. En este camino de desnaturalización de las opresiones,
Magdalenas Uruguay ha creado dos obras de teatro foro basado en hechos reales.
Las dos obras “Maquinalmente Mujeres” y “Soledad de Género”, abordan la temática de la
desigualdad y violencia de género en el ámbito laboral y se presentaron en más de 25 foros
en Montevideo y otros departamentos del país, en liceos, encuentros, cárceles, sindicatos.
Desde el 2013, realizaron en el Centro de Rehabilitación Femenino en Montevideo (CNR) un
proyecto artístico que resultó premiado por el programa “Apoyamos tu proyecto” del
Ministerio de Desarrollo Social en su edición 2013 y 2014, lo que permitió la creación de
“Las Olvidadas-Magdalenas Uruguay” que continuaron realizando foros de su obra dentro del
CNR en diferentes pabellones y también en el Centro Cultural Terminal Goes. La
sistematización de esta experiencia fue presentada en la Mesa de Arte y Feminismo durante
las Jornadas de Debate Feminista – 2014.
Unión Trans del Uruguay – UTRU. Se crea en el 2013 como un colectivo que promueve la defensa
de los derechos de las personas trans, su acceso con equidad a los servicios de salud y una
sociedad integradora, como paso previo para lograr la igualdad de las personas trans.
El activismo se centra en las áreas de diversidad y género, participación y derechos
humanos, desarrollando actividades públicas de denuncia y sensibilización, talleres
dirigidos a diferentes espacios comunitarios y la coordinación con el movimiento de la
diversidad y feminista para la articulación conjunta de campañas y movilizaciones.
Área de Género de FUCVAM
Área de Género de FUCVAM, surge en 2015, a partir de la iniciativa de diversas compañeras
integrantes de FUCVAM que identificaban la necesidad de incorporar una perspectiva de género
dentro de la Federación. El Área comienza a trabajar promoviendo instancias de formación
sobre temáticas de interés, en la búsqueda de facilitar herramientas teóricas que
permitieran pensar el modelo cooperativo de vivienda desde una perspectiva de género y
feminista. Los principales ejes de trabajo son: la participación de las mujeres en el
cooperativismo de vivienda, la obra y la violencia de género.
Las integrantes resaltan el espacio como un proceso formativo y de aprendizaje constante;
donde prima lo vincular, y hacer colectivas sus propias experiencias individuales como
mujeres cooperativistas. Es desde estos espacios, desde el encuentro entre mujeres,
compartiendo experiencias, que han realizado un proceso formativo a partir del cual discutir
cuestiones asociadas a la vivienda, el hábitat y la construcción de ciudad, desde una
perspectiva feminista.
Colectivo Ecofeminista Dafnias. Surgió en 2016 ante la necesidad de analizar la crisis
ambiental actual desde una perspectiva de género. El grupo está conformado por feministas
formadas en distintas áreas académicas y de diversas generaciones.
El colectivo se propone generar debate, crítica e incidencia sobre las lógicas actuales
que habilitan la destrucción de la naturaleza y profundizan las asimetrías de género.
Sus principios son reconocer la interdependencia y la ecodependencia, deconstruir
dicotomías que “forman parte de la base cultural que devalúa a las mujeres”, no
mercantilizar la vida, ser diversas y plurales, y la interseccionalidad; reconocen los
múltiples ejes de discriminación (de clase, étnicos, raciales, geográficos, entre otros) y
no suscriben a ningún partido político.
Encuentro Feminista Diversa (EFD), surge en 2017, como una colectiva feminista,
anticapitalista, antirracista y antipatriarcal. Se conforman como un espacio autónomo,
abierto, plural y horizontal de mujeres con distintos proyectos y líneas de trabajo para
visibilizar y combatir las injusticias que sufren las mujeres en Uruguay como consecuencia
de la desigualdad de género, orientación sexual y otras formas de discriminación.
Como colectiva, se proponen trabajar a dos niveles: uno interno, entre las integrantes del
Encuentro, promoviendo una red entre mujeres con la consigna “juntas somos poderosas” para
el cuidado mutuo y la formación sobre feminismo y desigualdad. A nivel externo, aspiran a
formar una red de apoyo y contención dirigida a mujeres en situación de violencia de género
y desarrollar propuestas de incidencia política y social.
El EFD toma sus decisiones por consenso y se organiza en comisiones y proyectos
articulados entre sí. La comisión Acción Directa es la que planifica y ejecuta las
actividades que se desarrollan en el espacio público, la comisión de Comunicación, Diseño y
Tecnología genera los materiales y las campañas para la difusión de la agenda feminista y
administra las redes sociales. La comisión de Contenidos es la encargada del desarrollo de
las temáticas priorizadas, así como planificar las instancias de formación y los espacios de
debate. El Observatorio de Datos sistematiza información de interés a partir de datos de
acceso público, tales como: número de femicidios, brecha salarial o participación política
de las mujeres.
Uno de los proyectos desarrollados es “Desaparecidas”, que busca visibilizar los casos de
mujeres desaparecidas en Uruguay y generar conciencia en torno a la trata de personas.
También crearon la revista digital “Harta” con el objetivo de sensibilizar a adolescentes
sobre los estereotipos de género.
Dónde están nuestras gurisas? El colectivo fue fundado en 2017, a partir de la inquietud
surgida entre participantes de un taller de Trata y explotación sexual en el marco del
Encuentro Nacional de Mujeres. La desaparición de mujeres adolescentes y jóvenes es un
problema social que aún tiene poca difusión y visibilidad a nivel social y muy escasas
respuestas estatales. Las familias de las adolescentes desaparecidas se enfrentan a
dificultades de acceso a expedientes, desinformación y omisiones en los procesos.
El colectivo Donde Están Nuestras Gurisas? Considera que las redes de trata y explotación
sexual están, en algunos casos, directamente ligadas a las desapariciones.
En 2020 decidieron realizar una denuncia colectiva de las desapariciones ante la
Institución Nacional de Derechos Humanos y a su vez elaboraron con el asesoramiento de
abogadas y fiscales una guía para denunciar, como estrategia para superar la desinformación
y las barreras de acceso a la justicia.
Desmadre, colectiva de maternidades feministas
Desmadre, colectiva de maternidades feministas, surge en 2017 como una colectiva de mujeres
feministas, madres, trabajadoras, hijas: “Somos múltiples y cambiantes, lesbianas, hetero y
bisexuales. Somos colectiva viva, abierta y en construcción”.
Se han propuesto como el objetivo de compartir, pensar y dialogar sobre las diferentes
vivencias de la maternidad y las interpelaciones en torno a ellas, reconociendo y valorando
el sentir, las formas diferentes de amar y las distintas vivencias sobre el embarazo, el
parto, el puerperio, la lactancia y las crianzas.
“Entramadas en las luchas feministas, buscamos interpelar el orden social que hace de la
maternidad una institución opresiva, encerrada dentro de los límites de la familia
tradicional u otros arreglos familiares que reproducen el aislamiento y el agobio. Queremos
deconstruir los modelos de maternidad que nos propone el patriarcado: la maternidad como la
única forma de realización personal, la madre maravilla, abnegada, omnipotente, y a la vez
exitosa, inteligente, alegre y sensual”
Encuentro de Murgas de Mujeres y Mujeres Murguistas
Encuentro de Murgas de Mujeres y Mujeres Murguistas, creado en 2017, es un colectivo que
busca resignificar y visibilizar a las mujeres murguistas y el trabajo que realizan. Desde
que su formación, el colectivo promueve el intercambio y la horizontalidad, buscando romper
las lógicas impuestas y cambiar la narrativa heteronormativa, machista y patriarcal presente
en el carnaval uruguayo, que se reproduce a lo largo de su historia e influye en la
permanencia de este discurso y se extiende a todas las disciplinas artísticas.
El colectivo – que está en permanente construcción- está conformado por mujeres y
disidencias, en su mayoría conformando murgas de mujeres e integrantes de murgas mixtas.
Las reuniones permiten el intercambio y reflexión y/o la planificación y coordinación de
actividades a realizar: participación en encuentros y foros, desarrollo de talleres de
formación en batería de murga y movimiento escénico, entre otros.
Referencia:
Formulario Fortalecidas 2018-2019
Mercada Feminista
Mercada Feminista. La iniciativa, que apuesta por una forma de economía solidaria y
colaborativa,
busca fomentar el trabajo entre mujeres y disidencias.
La Mercada Feminista Uruguay es un espacio de activismo en redes sociales y una bolsa de
trabajo feminista. Se trata de un equipo de mujeres que administran un grupo de Facebook que
funciona desde 2017 y en 2021 contaba con 7.400 integrantes.
La idea base de la Mercada es fomentar el trabajo entre mujeres, “comprarnos y
contratarnos entre nosotras”. En el sistema capitalista, neoliberal y patriarcal las mujeres
están más excluidas, por eso se trata de una iniciativa para el fortalecimiento entre
mujeres.
En la Mercada hay artesanas, profesionales, servicios de construcción y albañilería. Casi
todos los rubros están cubiertos, hasta el de instructora de manejo, y se multiplica mucho
por las integrantes invitan a otras a unirse.
Más Músicas Uruguay. Es un colectivo de mujeres músicas creado en 2017, que tiene como
prioridad la búsqueda de igualdad de género en la escena musical uruguaya. Surge por la
necesidad de darle mayor visibilidad y más espacios de participación a las mujeres y
disidencias de la música uruguaya.
Es una iniciativa de un grupo de mujeres, vinculadas entre sí a través de su trabajo en el
Taller
Uruguayo de Música Popular (TUMP), que trabaja de manera colaborativa y abierta para
cumplir sus objetivos. Buscamos ser un espacio de visibilidad, participación y comunicación
hecho por y para las mujeres y disidencias músicas (cantautorxs, instrumentistxs,
compositorxs, productorxs).
Referencia:
Formulario Fortalecidas Edición 2018-2019 – Asesoría para la Igualdad de Género, IM
Casa y Biblioteca Lesbofeminista MemoriaLes
Casa y Biblioteca Lesbofeminista MemoriaLes, es una colectiva surgida en 2017 luego del
Primer Encuentro de Mujeres de Uruguay (EMU, 2017), a partir del cual se organizan en 2018 y
2019, dos encuentros de Mujeres, Lesbianas y Trans en Uruguay.
A partir de esos intercambios surge la necesidad de incluir en el debate feminista la
crítica sobre los mandatos sexuales y recuperar la memoria lésbica en Latinoamérica,
reconstruyendo la genealogía de existencias que se desmarcan de la norma heterosexual.
Resulta necesario aportar a las distintas generaciones de lesbianas, un marco que permita un
camino más amigable en la construcción de identidad lésbica y feminsita, entendiendo que no
todas las acciones que devienen de la diversidad sexual permiten un enfoque necesariamente
feminista.
Para ello el proyecto MemoriaLes ha creado un archivo de libros, fanzines, documentales,
películas y poesía (entre otros) que está a disposición a través de una biblioteca
lesbofeminista. También se han propuesto crear grupos de lectura o discusión de textos, en
un momento en el que la creciente ola de información que proveen las tecnologías de
información y comunicación no siempre habilitan el encuentro para el contraste de
experiencias y miradas, pero también no dejando de lado este contexto particular en el que
la “disidencia sexual” se nombra una y otra vez, generando muchas veces confusión o
desencuentro.
Referencia:
Fondo María Abella, 2021
Colectivo Mujeres y Discapacidad
Colectivo Mujeres y Discapacidad, se trata de un grupo formado en 2017 en Montevideo, con
mujeres en situación de discapacidad y mujeres sin discapacidades, para trabajar en conjunto
las temáticas de género, discapacidad, salud sexual y reproductiva y profundizar en una
perspectiva de interseccionalidad, género y discapacidad. Se proponen trabajar en pro de la
igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres en situación de discapacidad y
visibilizarlas como sujetas de derechos en todas las dimensiones.
La trasversalización de género y discapacidad genera la posibilidad de vencer barreras y
combatir la vulneración de derechos, que en el caso de las mujeres es doblemente grave en
ámbitos laborales, educativos, de la salud y también recreativos.
Referencia:
Formulario Fortalecidas 2029 -2020. Asesoría para la Igualdad de Género, IM
GOZARTE
GOZARTE, es un grupo de jóvenes activistas feministas y de la diversidad sexual en defensa y
promoción de los Derechos Sexuales y Reproductivos, FORMADO a fines de 2018 luego de
realizar el curso de capacitación-acción "Derechos que provocan" sobre géneros, cuerpos,
sexualidades y derechos sexuales y reproductivos realizado por MYSU.
Desde entonces hemos tenido un proceso de formación permanente para el desarrollo de
acciones de incidencia política entre pares, y de movilización pública para la defensa y
promoción de los Derechos Sexuales y Reproductivos.
Han desarrollados 4 ejes de acción: a. trabajo en territorio, acciones públicas, redes
sociales y vínculo regional con otras organizaciones juveniles. b. propaganda definiendo un
logo y estética que los identifica y generando una campaña de difusión sobre derechos SS y
RR en redes sociales sobre anticoncepción, derechos y servicios sexuales y reproductivos.
Han desarrollado intervenciones artísticas en fechas emblemáticas como el 8 de marzo, 28 de
mayo, 28 de setiembre, 25 de noviembre y participan en convocatorias de diversas
organizaciones del campo popular (1°de mayo, 20 de mayo).
Referencia:
Fondo María Abella, 2022
Colectivo Maestras Feministas
Colectivo Maestras Feministas, surge en 2018 a partir de un grupo de maestras que se
organizaron para intercambiar y aportar sobre la tarea educativa desde una perspectiva
feminista.
En este tiempo han profundizado sobre la feminización de la profesión docente, las
estructuras patriarcales de los sistemas educativos y el rol de la escuela en su permanencia
o deconstrucción. También han buscado generar contenidos educativos no sexistas, que en un
marco de derechos, promuevan el tránsito educativo de las diversas y múltiples identidades.
Entienden que la educación sexual integral debe ser garantizada en todas las escuelas del
país y proponen quehaceres pedagógicos cotidianos que construyen nuevas formas de hacer
escuela.
Para ello se proponen como objetivos: a) generar un espacio de encuentro entre maestras
para propiciar el intercambio y la reflexión feminista sobre esta profesión; b) analizar y
problematizar la escuela como institución educativa desde una mirada feminista que
posibilite la interpelación sobre prácticas, rituales y organizaciones que produce y
reproducen las desigualdades sociales; c) promover el desarrollo de prácticas educativas no
sexistas; d) crear un espacio de contención, escucha y acompañamiento frente a las diversas
violencias que sufren maestras, niños, niñas y familias en el ámbito educativo y e)
articular con otros colectivos de mujeres y organizaciones feministas para fortalecer la red
de apoyo.
Referencia:
Formulario Fortalecidas Edición 2023-2024. Asesoría para la Igualdad de Género, IM
Colectivo Mujeres con Historia
Colectivo Mujeres con Historia. Es un colectivo y asociación civil creada en 2018 e
integrada por 27 mujeres mayores de 60 años que se han propuesto “transformar una utopía en
realidad” a través del impulso de una política pública que reconozca y facilite las
iniciativas de viviendas colaborativa autogestionadas para personas mayores.
Entienden necesario que se prioricen las soluciones colectivas y de apoyo mutuo entre
personas mayores, generando los cuidados necesarios que posibiliten la conservación de la
autonomía por el mayor tiempo posible.
Para ello pretenden realizar una experiencia piloto de convivencia y vida en comunidad,
para que otros grupos de personas se sumen a esta aventura de crear vejeces sanas, activas y
felices.
Para ello tienen como objetivo construir una vivienda para 20 feministas mayores, que
contará con “cuartos propios” de uso individual, espacios de uso colectivo y espacios de uso
comunitario donde vincularse con el barrio y otras organizaciones y alojar todo lo que vaya
surgiendo de la creatividad, ideas y trabajo en red.
O.TRA.S
O.TRA.S (Organización de Trabajadoras Sexuales del Uruguay). Se trata del sindicato de
trabajadoras sexuales en Uruguay, fundado en 2018, que reivindica los derechos y la defensa
de las trabajadoras sexuales, realiza denuncias públicas sobre la violencia y maltrato que
se ejerce sobre quienes se desempeñan en el trabajo sexual.
Dentro de sus plataformas reivindicativas señalan la necesidad de la mejora del marco
normativo que regula el trabajo sexual y del desarrollo de políticas públicas especialmente
dirigidas a las personas que se ejercen la prostitución o el trabajo sexual reglamentado; la
urgencia de cambios de creencias y valores que cuestionen la estigmatización y exclusión que
sufren y oportunidades para la inserción educativa y laboral. También brindan orientación y
apoyo a sus integrantes o personas que se acercan.
Se han integrado a la central de trabajadores PIT-CNT y coordinan con movimientos sociales
y feministas.
Las Mondongas. Se trata de un colectivo transfeminista interseccional que activan la
resistencia gordx. Las Mondongas a partir de 2019, comenzaron a construir un espacio donde
ser escuchadas y escuchar a otras, descubrieron un lugar desde donde alzar la voz,
cuestionar las construcciones sociales sobre la corporalidad, y, sobre todo, visibilizar sus
cuerpos y aceptar su existencia “sin pedir perdón por eso”.
Militan contra la ideología imperante que promueve la violencia gordoodiante y diferentes
formas de discriminación hacia las personas gordas; especialmente las mujeres hacia quienes
los mandatos hegemónicos sobre el cuerpo son muy directos.
El activismo gordo busca visibilizar y reconocer el cuerpo y decirte “no te odies, aunque
exista toda esa violencia que busca que lo hagas”.
MAU. Mujeres del Audiovisual Uruguay es un colectivo creado en 2019, de mujeres trabajadoras
y estudiantes del audiovisual que tiene como finalidad garantizar la igualdad de
oportunidades laborales y reivindicar el lugar de las mujeres en el medio, fomentar un trato
respetuoso y desarrollar un audiovisual diverso e igualitario.
Específicamente se proponen: promover la igualdad de oportunidades sociales y económicas
detrás y delante de cámara de las profesionales del sector; terminar con los tratos
machistas también en el ámbito audiovisual; fomentar los contenidos que ofrezcan miradas
diversas y puntos de vista plurales e igualitarios; contribuir a la realización de una red
de contactos que impulse la contratación de más mujeres en el medio; trabajar en red con
otras organizaciones de mujeres del audiovisual y disciplinas afines con el fin de compartir
experiencias y concretar acciones conjuntas; garantizar una formación audiovisual en
instituciones uruguayas que incorpore contenidos realizados por mujeres y estimular la
participación de las estudiantes en todos los roles.
Referencia:
Formulario Fortalecidas Edición 2018-2019. Asesoría para la Igualdad de Género, IM
Colectiva Elefante
Colectiva Elefante. Se trata de una colectiva de mujeres transfeminista creada en 2019 que
busca visibilizar el acoso y abuso sexual en todos los ámbitos, en el entendido de que se
trata de una problemática social, además de un tema tabú y mitificado socialmente.
El punto de partida surge en el marco de un grupo de mujeres víctimas de abuso sexual,
organizados por Cotidiano Mujer. Estos grupos son los primeros en la historia del Uruguay
con estas características y llevan el título de "Lo personal es político". Las integrantes
están unidas por haber vivido distintas situaciones de abuso sexual e interpretarlas hoy
desde una perspectiva feminista, les permite desarrollar una acción colectiva para combatir
este tipo de violencia machista.
La colectiva está integrada por mujeres jóvenes que se desempeñan en distintas actividades
y profesiones.
Referencia:
Formulario Fortalecidas 2019-2020
Colectivo Habitadas
Colectivo Habitadas. Es un colectivo feminista interdisciplinario que desde el año 2018
trabaja en promover el derecho a la ciudad y a los territorios con un enfoque feminista,
interseccional y situado desde el sur global.
Está integrado por mujeres universitarias con formación en arquitectura, antropología,
comunicación visual, geografía, gestión cultural, sociología, ordenamiento territorial y
urbanismo.
Se proponen problematizar, investigar y generar acciones positivas en relación a las
formas de diseñar y habitar los territorios desde una perspectiva feminista, articulando con
organismos, colectivos y comunidades para impulsar la transformación de los territorios
hacia entornos más justos. El urbanismo feminista es la principal referencia al momento de
problematizar la ciudad y las formas de habitarla.
Colectiva Cirqueras Feministas, surgen en el año 2020 en torno a la marcha del 8M a partir
de la necesidad de organizarse y construir un pensamiento colectivo con respecto al
transitar en el circo en clave feminista, así como para discutir, reflexionar y accionar
sobre temas de la agenda social y política actual. Una de las acciones principales es la
manifestación artística en la calle como forma de lucha colectiva.
Se ha buscado instalar la temática de género en los distintos espacios de circo, así como
problematizar el lugar de la mujer en dichos espacios. En este cruce entre lo artístico y
político, han puesto especial atención en el lugar de la mujer en la construcción escénica.
La colectiva está conformada por mujeres e identidades no hegemónicas que son parte activa
de la comunidad cirquera: artistas, docentes, practicantes de disciplinas circenses y
afines.
Referencia:
Formulario Fortalecidas Edición 2023-2024. Asesoría para la Igualdad de Género, IM
Las Lilas
Las Lilas – Red de Acompañamiento Feminista en Aborto Uruguay. Surge en 2020, para apoyar a
mujeres y a personas con capacidad de gestar que deciden abortar, con el propósito de que lo
hagan de manera segura y acompañada.
Las Lilas está integrada por colectivas y feministas presentes en Montevideo, Canelones,
Maldonado, Rocha, Treinta y Tres, Tacuarembó, Rivera, Paysandú, Salto y Colonia. Desde cada
localidad, los grupos relevan los servicios disponibles en el departamento, su
funcionamiento y los equipos multidisciplinarios existentes en las instituciones públicas y
privadas de salud. Se proponen la difusión de los dispositivos existentes, brindar
información sobre la ruta IVE (Interrupción Voluntaria del Embarazo), promover la
utilización de los servicios legales de aborto y los derechos que tienen las personas que
los requieren.
También asesora sobre las formas seguras de abortar y promueve que se hable abiertamente
de aborto para combatir el estigma y la discriminación que todavía acompañan su práctica.
Además organizan talleres sobre autonomía reproductiva y espacios para compartir alivios y
desactivar miedos y prejuicios que aún persisten asociados al aborto.
Las Lilas se proponen incentivar las denuncias al sistema de salud cuando los servicios no
están disponibles, no cumplen con lo estipulado o no se brindan con la calidad que
corresponde.
Femiferia, es una colectiva feminista, creada en 2020, diversa e inclusiva, cuyas bases son
la equidad social y la dignificación de la vida como pilar de una sociedad justa.
Femiferia trabaja con mujeres jefas de hogar, con la diversidad, afrodescendientes e
indígenas y abuelas con nietas/os a cargo en situación de precarización económica que
incursionan en emprendimientos artesanales como estrategias de sobrevivencia.
Femiferia ofrece herramientas para garantizar puntos de venta de las artesanías todos los
meses en las plazas de Montevideo y sus alrededores. También es una colectiva que promueve
capacitaciones en emprendedurismo y cooperativismo y apunta al apoyo mutuo y la reflexión
sobre convivencia y erradicación de la violencia entre mujeres, sexualidad, diversidad,
cooperativismo.
Coordinadora Popular y Solidaria
Coordinadora Popular y Solidaria - Ollas Populares Vida Digna. Se trata de un espacio de
acción colectiva de ollas, merenderos y otras iniciativas que nacen de la emergencia
alimentaria que se organiza en 2021.
La Coordinadora Popular y Solidaria, Ollas por Vida Digna (CPS) nace del primer encuentro
en FUCVAM como un movimiento popular horizontal y solidario. Donde el poder lo tienen todos
y todas quienes la integran, donde la autonomía de la organización garantiza la toma de
decisiones en base a los ideales y principios del colectivo, evitando cualquier intromisión
de intereses externos. Se proponen procurar los insumos para que las ollas sigan adelante y
promover una reflexión crítica sobre la realidad económica, social y política. Trabajan día
a día para tener una sociedad con derechos plenos, igualdad y justicia social, caminando
junto a todo el movimiento popular
Colectiva PROFAS, es una agrupación feminista y transfeminista que surge en 2022, integrada
por
docentes de enseñanza secundaria, de formación en educación, docentes universitarias,
educadorxs sociales, maestras de educación inicial, primaria, educadorxs de proyectos
socioeducativos y otres compañeres del movimiento feminista que se sienten convocades por
una reflexión sobre lo pedagógico.
Se plantean concebir pedagogías que incorpore una mirada feminista y disidente y
fortalecer una trama que busca respuestas a sus principales cuestionamientos en el marco de
las últimas movilizaciones docentes: ¿Cómo politizar nuestras luchas desde una perspectiva
feminista? ¿Qué sentidos queremos poner a circular en el marco de este conflicto? ¿Qué
implica una ocupación desde ese lugar? ¿Cuáles son nuestros innegociables?
Colectivo Mamá Feminista. Surge en 2022 a partir de una colectiva de mujeres que se proponen
visibilizar y promover las maternidades desde una perspectiva feminista, promoviendo
espacios colectivos de intercambio, concientización, sostén, encuentros recreativos,
reflexión y capacitación, que les permita como mujeres, madres y feministas obtener
herramientas que las ayuden a manejarse en el marco del sistema patriarcal y capitalista, de
una manera más igualitaria y justa, forjando un presente y futuro mejor para sus mismas y
sus hijas/os.
Han participado juntas en las marchas de 8M y # Ni una menos; desarrollan estrategias de
difusión en redes sociales y otros medios masivos de comunicación para visibilizar el
trabajo del colectivo; han realizado finanzas para contar con recursos para dar apoyo
económico frente a situaciones emergentes de mujeres integrantes o no del colectivo. También
han realizado rondas de intercambio/reflexión en distintos espacios (plazas, parques, casas
de compañeras) y creado una red de apoyo virtual: sostén diario generado entre las 140
participantes del colectivo.
Referencia:
Formulario Fortalecidas Edición 2022-2023. Asesoría para la Igualdad de Género, IM
Proyecto Ikove
Proyecto Ikove. Creado en 2024 por víctimas, sobrevivientes de violencia sexual y personas
aliadas sensibles a la temática, como un modo de prevención y resistencia a la violencia
sexual recuperando las voces de sobrevivientes.
El proyecto se propone trabajar sobre tres ejes estratégicos: prevención, reparación y
justicia de la violencia sexual. A nivel de prevención plantean como elementos claves para
una política pública a la educación sexual integral a nivel educativo y campañas de
sensibilización. También impulsan la reparación digna y la restitución de derechos a
víctimas y sobrevivientes. En relación a la justicia el objetivo prioritario es impulsar el
proyecto de ley de imprescriptibilidad de delitos sexuales, como un derecho al tiempo.
Espacios de articulación de organizaciones feministas a partir del 2000
Departamento de Género y Equidad
Departamento de Género y Equidad. En 2001 el PIT-CNT transforma
a la Comisión de Mujeres en un Departamento de la central
sindical. En este marco la participación de sindicatos
integrados activamente en el Departamento de Género y Equidad se
amplía significativamente, así como se fortalecen las
articulaciones con el movimiento de mujeres y feministas y con
las redes sindicales del Cono Sur.
La agenda del departamento es diversa, uno de los aspectos
priorizados se vinculaba al requerimiento de inclusión de
mujeres en los órganos de dirección del PIT-CNT. En el año 2003,
en el marco del VIII Congreso, se logra la aprobación de una
cuota de representación del 30% en diferentes espacios: “cargos
de dirección, cupos de formación o negociación colectiva”. Sin
embargo, esta definición no llegó a ponerse en práctica.
También el departamento impulsó la inclusión de cláusulas de
equidad de género en la negociación colectiva, la aprobación de
la ley en defensa de los derechos de las trabajadoras domésticas
y desarrolló un amplio programa de formación sobre derechos de
las mujeres, particularmente sobre derechos sexuales y
reproductivos.
Secretaría de Género, Equidad y Diversidad del PIT-CNT
Secretaría de Género, Equidad y Diversidad del PIT-CNT. Creada en 2008 por resolución del X
Congreso, para jerarquizar el anterior Departamento de Equidad y Género y ampliar sus
competencias incorporando dentro de su campo de acción los asuntos vinculados a la
Diversidad.
En 2015 la Secretaría de Género, Equidad y Diversidad elabora el documento denominado
“Aportes al XII Congreso”, en el que presenta una amplia agenda de prioridades, que recoge
demandas de la agenda de derechos de las mujeres. Estas prioridades se referían a: a)
participación de las mujeres en la negociación colectiva e incorporación de cláusulas de
igualdad de género en los convenios colectivos, b) acciones de protección para trabajadoras
en situación de violencia de género mediante licencias especiales, c) atención a la carga de
cuidados de familiares en situación de discapacidad, d) profundización en las denuncias y
tratamiento del acoso laboral sexual, e) protección de trabajadoras migrantes. También
advierten sobre la necesidad de fortalecimiento de las políticas públicas en materia de
violencia de género y trata de personas, la profundización del Sistema Nacional de Cuidados
y la defensa de los derechos sexuales y reproductivos que “no se negocian, se respetan y
garantizan”. En relación a la diversidad proponen promover actitudes de respeto y no
discriminación dentro del movimiento sindical.
En el XIII Congreso realizado en 2018, el PIT-CNT define el cumplimiento del mandato del
2003, señalando que en los ámbitos de dirección se debe integrar mujeres, con una cuota de
un tercio en el Secretariado Ejecutivo, lo que ha redundado en un aumento significativo de
la cantidad de mujeres. En el XIV Congreso (2021) la paridad fue puesta a consideración,
aunque no se aprobó.
Referencia:
Johnson Niki.”El Movimiento sindical uruguayo en camino hacia la cuota”. FESUR, 2004
García Erramuspe,” Centrales – Las Mujeres y La Justicia de Género en el sindicalismo de
América latina y el Caribe”, Cap. Uruguay, FES Sindical, 2023.
Red Pro Cuidados. Fundada en 2013, es una articulación de organizaciones de la sociedad
civil para impulsar la creación y acompañar la implementación del Sistema Nacional Integrado
de Cuidados en Uruguay. Surge a partir de una serie de encuentros de debate sobre la
cuestión de los cuidados y se convierte en el interlocutor privilegiado con los
representantes del gobierno, elegido en 2010, encargados de la creación del Sistema de
Cuidados.
Con la aprobación en 2015 de la Ley 19.353 que concreta la implementación del Sistema
Nacional Integrado de Cuidados, la Red Pro Cuidados se propuso realizar un seguimiento
cotidiano a la primera fase de construcción del sistema. Asimismo, la Red integra el Comité
Consultivo de Cuidados desde su creación en abril de 2017, junto al PIT-CNT, instituciones
académicas, prestadores privados de servicios de cuidados y otras organizaciones de la
sociedad civil.
Coordinadora de Feminismos. Se configura en 2014 luego del “Primer Encuentro de Feminismos
del Uruguay”, como espacio de coordinación y acción conjunta de diversas colectivas y
militantes feministas con identidades, edades y distintas trayectorias de vida, con el
objetivo de “articular un movimiento feminista fuerte, activo y efectivo” que vuelque
nuevamente a las mujeres a la calle.
Se define como un espacio autónomo, antipatriarcal, anti-racista, anti-capitalista y
anti-imperialista, integrado por mujeres y disidencias. Entienden que es “entre mujeres y
cuerpos feminizados” que se pueden transformar las prácticas sociales.
La Coordinadora de Feminismos lucha contra la violencia sistémica, la división sexual del
trabajo reproductivo y productivo y cuestionan el mandato de la maternidad, dado que son
ejes estructurantes del patriarcado y pilares para el funcionamiento del sistema
capitalista. A su vez, señalan las responsabilidades del Estado en la reproducción de las
condiciones de desigualdad, de la justicia patriarcal, del poder político, de las
instituciones religiosas, del poder médico y de los medios de comunicación.
Ha sido iniciativa de la Coordinadora la convocatoria a las Alertas Feministas -en forma
sistemática luego de las 48 hrs de ocurrido un feminicidio-, como una forma novedosa de
ocupar el espacio público y manifestar el dolor y el rechazo a la violencia machista: “Mujer
escucha, Únete a la lucha”. Se desarrollan a partir de un modelo que incluye performances,
lectura colectiva de la proclama, culminando con un “abrazo caracol”. La presencia de
cartelería realizada por las participantes es otra característica de las alertas; se ha
planteado que estos formatos de movilización representan nuevas formas de hacer y decir,
donde la palabra está habilitada para todas.
También la Coordinadora de Feminismos se suma a las movilizaciones en los 8M Día
Internacional de la Mujer, 3 de junio “Ni una Menos” y 25N Día Internacional de la
eliminación de la violencia contra las mujeres.
Referencia:
Puños violetas: movimiento feminista en el Uruguay del siglo XXI. El caso de la
Coordinadora de Feminismos del Uruguay”.- T. S.Cucchi, Belén.- UDELAR, FCS, 2020
Intersocial Feminista, surge en 2017 a iniciativa de varias organizaciones feministas y de
la diversidad: Cotidiano Mujer, Mujer y Salud en Uruguay ( MYSU), Colectivo Ovejas Negras,
Red uruguaya contra la violencia doméstica y sexual, Asociación Civil El Paso, que convocan
a crear un espacio de articulación que integre a diferentes colectivos y organizaciones con
los derechos de las mujeres y disidencias y al PIT-CNT, con el objetivo de organizar en
Uruguay, el Paro Mundial de Mujeres bajo la consiga “Si paran las mujeres, para el mundo”.
Se sumaron a este espacio más de 30 organizaciones de perfiles diferentes que comparten la
necesidad de desarrollar acciones conjuntas de movilización e incidencia política, denunciar
las situaciones de discriminación y desigualdad y reclamar al Estado un fortalecimiento de
las políticas públicas de igualdad.
El impacto de masividad de la marcha del 8 de marzo de 2017 fue un hito que selló la
continuidad de la Intersocial Feminista. La construcción y difusión pública de una agenda de
demandas y propuestas al Estado ha sido unas de las estrategias desplegadas, así como
acciones de denuncia y la convocatoria a las movilizaciones.
La violencia de género, generacional y racial ha sido una preocupación permanente, tanto en
términos de denuncia del problema como de exigencia al Estado de más y mejores respuestas de
calidad y con enfoque interseccional. De esta forma, la Intersocial Feminista planteó la
prioridad de que se decretara la Emergencia Nacional por Violencia de Género.
En marzo de 2020, en el marco de la pandemia por Covid-19 reiteraron el reclamo de un
incremento de servicios especializados para víctimas de violencia de género, incluyendo
centros de protección, dado que los hogares son lugares inseguros para las mujeres niñas y
niños y el confinamiento sanitario aumentaba el riesgo a la violencia de género.
La garantía de los derechos sexuales y reproductivos y la cobertura de los servicios de
Interrupción Voluntaria del Embarazo con calidad y respeto, la feminización de la pobreza
así como la desigualdad en las condiciones laborales son aspectos también señalados en las
proclamas y en los comunicados a la opinión pública y autoridades.
En 2023, la Intersocial Feminista crea la Comisión de Género y Feminismos con el objetivo
de participar en el 3er Congreso del Pueblo y garantizar la transversalidad de género en los
debates de todos los ejes temáticos.
Referencia:
Puños violetas: movimiento feminista en el Uruguay del siglo XXI. El caso de la
Coordinadora de Feminismos del Uruguay”.- T. S.Cucchi, Belén.- UDELAR, FCS, 2020
Espacio Feminista Las Pioneras.- Se trata de un espacio de uso público, ubicado en la Plaza
de las Pioneras e inaugurado en marzo de 2020. El espacio es cogestionado por un grupo de
organizaciones feministas para la realización de encuentros, intercambios y actividades de
defensa y afirmación de los derechos de las mujeres y de las disidencias en sus diversas
expresiones, formas y manifestaciones culturales.
Dentro del espacio se ubican las casas de Las Pioneras que son administradas actualmente
por los siguientes colectivos feministas: Cotidiano Mujer, Encuentro de Feministas Diversas
(EFD), Plenario de Mujeres del Uruguay (PLEMUU) y la Mercada Feminista.
La Intendencia de Montevideo, en el marco de su política de desarrollo urbano decidió
reciclar el espacio y las casas con el objetivo de que se convierta en un bien común de uso
público que promoviera la participación de la ciudadanía y fortaleciera las organizaciones
comprometidas con la igualdad de género. Para ello realizó una convocatoria a colectivos
feministas, a partir de asambleas previas se conformó un grupo de trabajo “hacia la gestión
colectiva y patrimonio común de las casas de las pioneras”.
Movilizaciones feministas del 2000 al presente: principales encuentros
2013 – 2020- Asambleas de Mujeres de Montevideo
2013 – 2020.- Asambleas de Mujeres de Montevideo convocadas por
Cotidiano Mujer y realizadas en los años 2013, 2017, 2019, 2020,
con la participación de mujeres referentes de diferentes barrios
montevideanos y organizaciones de mujeres y feministas. En las
diferentes asambleas se abordaron agendas priorizadas de acuerdo
a la coyuntura específica.
En 2013 se propuso un encuentro denominado “Mas Mujeres Por
una democracia paritaria” donde se perfilaron propuestas y
estrategias de incidencia en la agenda política y pública con la
mirada puesta en las elecciones de 2014.
En 2017 la asamblea se centró en la violencia de género y
se desarrollaron propuesta para la creación de una red solidaria
de mujeres de apoyo a víctimas de violencia de género.
En 2019, se desarrolló una asamblea de colectivos
feministas hacia la gestión colectiva y patrimonio común de las
casas de Las Pioneras, promoviendo el uso cívico y colectivo de
un espacio urbano como instrumento de autogobierno.
En 2020, se desarrolló la asamblea feminista en el Espacio
Feminista Plaza Las Pioneras. La asamblea feminista estuvo
precedida por un ciclo de debates virtuales orientados a la
construcción de una agenda de prioridades para el departamento
de Montevideo desde una mirada feminista, anti racista,
ecofeminista, plural y diversa. Se abordaron 5 ejes: espacios
para la vida; cultura de la no violencia, denuncias de las
violencias patriarcales; sostenibilidad de la vida; culturas no
sexistas; participación social y autogestión.
Fueron convocadas por Cotidiano Mujer y coorganizadas con la Red Temática de Género de la
UDELAR, la Facultad de Ciencias Sociales y Regionales de la Universidad de la República.
Según las ediciones participaron diferentes colectivas u organizaciones feministas como
Encuentro Feministas Diversas (EFD), Articulación Feminista Marcosur (AFM), Universidad de
Pelotas; Universidad Federal de Río Grande do Sul – Proyecto Mujeres y Ciudad; Instituto
Nacional de las Mujeres y grupos locales de los departamentos donde se desarrollaron
(Montevideo, Cerro Largo, Maldonado, Salto).
Se propusieron como objetivos articular y promover la producción académica y la generada
desde el activismo feminista y crear espacios de intercambio de experiencias y diálogo entre
las/os investigadoras/es que desarrollan su trabajo en las universidades y las/los
militantes que lo desarrollan en movimientos sociales. Se pretende incentivar la
participación de los estudiantes de grado y posgrado en los debates que atraviesan los
estudios de género y el activismo feminista, posibilitando así enriquecer sus perspectivas
de análisis en su proceso de formación.
Cada año las jornadas abordaron los temas centrales priorizados en el contexto, entre
ellos se pueden destacar: nuevos accionares feministas, fdentidades de género y
discriminación; la transformación feminista del Estado y las políticas públicas, violencias
de género, paridad en todos los ámbitos; perspectivas feministas emancipatorias, sexualidad,
deseo y derechos; feminismos y diversidades, poscolonialismo, racismo y disidencia sexual;
cuerpos políticos-políticas del cuerpo, sostenibilidad de la vida y violencias y
resistencias; economía feminista, memoria feminista; frontera de derechos: disputas,
amenazas y desafíos; desafíos actuales para los feminismos; feminismo latinoamericano
interpelado e incomodado por el racismo.
2014.- Primer Encuentro de Feminismos del Uruguay culmina con la consigna: “poner al
movimiento en movimiento”. Se realizó en noviembre de 2014 como primera instancia que desde
la convocatoria reconoce la diversidad de feminismos que se militaban en Uruguay en ese
momento. Participaron cerca de 400 mujeres de diferentes generaciones. A partir de los
acuerdos generales del encuentro surge la Coordinadora de Feminismos y se comienza a
organizar las primeras “alertas feministas” y las movilizaciones del 8 de marzo: Día de la
Mujer, 3 de junio: Ni una Menos y 25 de noviembre: Día de la Eliminación de la Violencia
contra las Mujeres.
2017- 14° Encuentro Feminista de América Latina y el Caribe
2017.- 14° Encuentro Feminista de América Latina y el Caribe realizado en Montevideo en la
Rural del Prado, contó con la participación de cerca de 2200 mujeres que se reunieron con la
consigna: “Diversas Pero no Dispersas” . Partiendo del reconocimiento de la diversidad de
feminismos la propuesta se centró en promover encuentros y diálogos que permitiesen ubicar
las diferencias de enfoques y sentires y buscar modos de caminar colectivamente en defensa.
Movilizaciones feministas del 2000 al presente: principales marchas y consignas
Resulta muy interesante observar los cambios sustantivos en términos de capacidad
movilizadora del movimiento feminista y de mujeres en el correr del siglo XXI.
Los primeros años estuvieron caracterizados por el deterioro en las condiciones de
vida de la población y la búsqueda de desarrollar estrategias de sobrevivencia. Es así
que en esos años prácticamente no se registran movilizaciones en espacios públicos
centrales aunque la lucha contra la violencia doméstica y el reclamo por avances en el
marco jurídico es un tema priorizado en la agenda feminista y de mujeres.
Las Comisiones Zonales de Mujeres en el marco de las Comunas Mujer organizan en sus
barrios diferentes manifestaciones de denuncia y demandas en relación a las limitadas
respuestas estatales en relación a la violencia doméstica.
Es de destacar las iniciativas de la Comisión de la Mujer de la Zona 9 en el
despliegue de campañas de visibilización de la frecuencia e impacto de los femicidios.
En 2001 desarrollaron la “Campaña de las Balconeras” con la consigna “Estamos de duelo,
mataron a otra mujer por Violencia Doméstica”. A la misma se sumaron vecinos y vecinas,
instituciones zonales y departamentales. En 2002 realizaron la “Campaña por la Vida “NI
una muerte más por Violencia Doméstica” identificada como la “campaña del crespón”, a la
que se adhirieron autoridades locales, funcionariado del CCZ y vecinas y vecinos en
general y también periodistas de los principales medios de comunicación radial y
televisivo, así como legisladoras y legisladores. Ese año organizaron también la Marcha
por la Vida, convocando a una marcha en silencio en la zona 9 de Montevideo.
En el correr del primer quinquenio, Mujeres de Negro comienza a realizar marchas en
silencio bajo la consigna “Ni una Muerte Indiferente” que se fueron ampliando en número
de participantes, en la diversidad de las performances y en el número de organizaciones
que se suman a las convocatorias como la Red Uruguaya contra la Violencia Doméstica y
Sexual. Se destacan diversas performances en las escalinatas del Palacio Legislativo, en
la Explanada de la Intendencia de Montevideo, así como desde el 2010 en el Desfile de
Llamadas de carnaval por la calle Isla de Flores.
La última década se caracteriza por un movimiento feminista que se vuelca
masivamente a manifestarse en las calles. Pueden relevarse tanto masivas movilizaciones
centrales en la Av. 18 de Julio como concentraciones, marchas e intervenciones urbanas
en los diferentes municipios de Montevideo.
Las fechas privilegiadas son el 8M y el 25N, incluyéndose en los últimos años
también el 3 de junio Ni Una Menos.
A partir del 2010, con la instalación de los Municipios de Montevideo se
desarrollan formas de movilización el 25N que buscan articular la denuncia de la
violencia de género con actividades recreativas. Así desde el Municipio A de Montevideo
impulsa anualmente una Correcaminata contra la violencia machista, recorriendo las
principales avenidas de su territorio.
Las manifestaciones y proclamas han sido elaboradas por diversas articulaciones de
grupos y organizaciones que emergen en estos años. En ocasiones han realizado
convocatorias conjuntas, en otros han confluido con diversas consignas y proclamas. Es
un período de masividad y diversidad en el que surgen la Coordinadora de Feminismos
(2015), la Intersocial Feminista (2017) y el Tejido Feminista (2021) como redes de
coordinación entre diversos colectivas.
En el contexto de la pandemia por Covid-19, en 2021 la Intersocial Feminista
convoca a realizar manifestaciones descentralizadas en conmemoración del 8 de marzo. Así
se realizan movilizaciones en el Espacio Feminista Las Pioneras, en la zona de Casavalle
a iniciativa de vecinas y técnicas territoriales con el colectivo Maestras Feministas y
en el barrio Villa Española y Pérez Castellano.
A continuación, recopilamos algunas de las consignas.
Marchas y consignas
8 de marzo: Día Internacional de la Mujer
“Venimos de las luchas y logros de tantas mujeres feministas
uruguayas que se hicieron oír a lo largo de la historia. Una
historia que se hace presente y que construye un futuro para las
historias que vienen”
(Coordinadora de Feminismos, 2015)
“Si las Mujeres paramos, el mundo para”
(Intersocial Feminista
y la Coordinadora de Feminismos, 2017).
“Las mujeres del mundo entero estamos de paro. Paramos y vamos
a la marcha porque queremos transformar las relaciones de poder”
(Intersocial Feminista, 2018)
“Nuestros deseos no se agotan en demandas, nosotras queremos
cambiarlo todo”
(Convocatoria 8 de marzo 2018)
Huelga Feminista: “Ante el fascismo más feminismo”
(Intersocial
Feminista, 2019)
Huelga Feminista: “Memoria de lucha, día de paro, tiempo de
rebelión”
(Coordinadora de Feminismos, 2019).
“Somos parte de una historia. Somos memoria y somos un presente
en rebeldía”, “En tiempos de rebeldía, despatriarcalizamos la
vida”.
(Coordinadora de Feminismos, 2020)
“No nos callamos más, todas las mujeres en todas las calles, la
revolución será feminista o no será. La Igualdad es un justo
reclamo de derechos”. “Nos movilizamos ante una sociedad
desigual, donde las mujeres no tenemos garantizado un acceso
integral a todos los derechos que nos corresponden en tanto
personas. Y esta desigualdad se profundiza en condiciones de
adversidad y crisis”.
(Intersocial Feminista, 2021).
“Trama y Rebelión Feminista contra la precarización y el
control de la vida”.
(Tejido Feminista, 2021)
“Juntas en todos los espacios contra todas las opresiones”.
“Este 8M Paramos y Marchamos”,
“Estamos Hartas”, llamamiento sobre las violencias y
discriminaciones que se han agudizado en los últimos tiempos.
“La violencia machista es la expresión más crítica de una
sociedad profundamente desigual que coloca a las mujeres y
disidencias”.
(Intersocial Feminista, 2022)
“Ni un derecho menos, huelga feminista”.
(Intersocial
Feminista, 2023)
“Frente al saqueo de la vida, tejemos cuidado, goce y
rebeldía”, “Desde el río hasta el mar, tramamos vida y rebeldía
feminista”.
(Tejido Feminista, 2023)
“Defendemos la vida, contra toda forma de disciplinamiento.
Ante la guerra, el genocidio, la militarización, el saqueo, la
violencia patriarcal en todas sus formas, ¡boicot
feminista!”.
(Coordinadora de Feminismos, 2023)
“8M Internacionalista. Contra el genocidio, el saqueo y toda la
violencia patriarcal”. “Ni un derecho menos. Huelga
feminista”.
(PIT-CNT, FEUU, FUCVAM, Cotidiano Mujer y numerosas
organizaciones y redes populares y de mujeres, Plaza
Independencia 2024)
“8M Paro de mujeres: por trabajo, salario, seguridad social,
contra la pobreza, la violencia de género y la pérdida de
derechos”
(PIT -CNT, 2024)
“Desde el río hasta el mar, tramamos vida y rebeldía
feminista”.
(Tejido Feminista, Plaza del Entrevero 2024)
“Resistimos por las que ya no están, nos levantamos por las de
hoy y las que vendrán”.
(Coordinadora de Feminismos, Plaza
Libertad 2024)
3 de junio: Ni Una Menos
"No solo denunciar las situaciones de extrema violencia en las que una mujer es asesinada
en manos de un hombre, necesitamos estar alerta ante todas las expresiones de violencia que
son las que dan pie a ese desenlace nefasto”
(Coordinadora de Feminismos, 2015)
“El feminicidio es una categoría política para poner nombre a la violencia que recibimos”
(Coordinadora de Feminismos, junio 2017)
“Hemos dicho basta tantas veces, como hoy, como mañana y seguiremos haciéndolo. Cuerpo y
deseo hasta que sea realidad: ¡ni una muerta más, ni una mujer menos!”.
(Coordinadora de Feminismos, 2022)
“Hasta que paren de matarnos”.
(Coordinadora de Feminismos, 2023)
25 de noviembre: Día Internacional de Eliminación de la Violencia contra la Mujer
“Familias Unidas para Honrar la Vida”
(Mujeres de Negro, 2015)
“Por las niñas, por las jóvenes, por los adolescentes, no más violencia” y “Por mujeres
sin miedo”
(Mujeres de Negro, 2016)
Alerta Feminista “Porque ninguna nos es indiferente y a todas nos tocan. Porque esta suma
de ausencias nos vuelve cada vez más porfiadas en nuestra presencia y nos redobla la
insistencia”
(Feminismos, 23 de noviembre, 2016)
Alerta Feminista. “Porfiadamente ocupamos las calles, porque las brujas hemos vuelto.
Somos muchas, somos miles, y esta marea de fuego y rabia que nos recorre saldrá a buscarlos
y los alcanzará”
(Proclama Alerta Feminista – CF, 27 de noviembre, 2017)
“Dos marchas, un acto: Diversas pero no Dispersas”
Convocadas por el 14 Encuentro Feminista y Latinoamericano y del Caribe y Mujeres de Negro
en Plaza Independencia, convergen en la explanada municipal (2017)
“La violencia de género: emergencia nacional”
(Mujeres de Negro e Intersocial Feminista, 2019)
“Vienen por nosotras, vienen por todo. Contra la muerte, despatriarcalizamos la vida”
(Coordinadora de Feminismos, 2019)
“Océanos de Violencia, mareas de resistencia”
(Colectiva por el 25N, integrada por más de 38 numerosas colectivas feministas,
organizaciones sociales nacionales, departamentales, barriales, gremiales, organizaciones de
la sociedad civil, 2021)
“Para que el silencio grite juntas”
(Mujeres de negro, 2021)
“Juntas y diversas contra todas las violencias”, “Que el miedo no nos calle y el silencio
nos haga cómplices”, “Juntas en todos los espacios”, “Vivas nos queremos” y “Las niñas no se
tocan”.
(Plataforma 25N, que integra la Intersocial Feminista y otras organizaciones, 2022)
“Defender nuestro derecho a vivir una vida plena y libre de violencias es urgente y es una
cuestión de derechos humanos”
(Mujeres de Negro, 2022)
“Contra la violencia vicaria y la justicia patriarcal”
(Coordinadora de Feminismos, 2022)
“Desde Abya Yala hasta Palestina, resistencia feminista”
(Encuentro de Feministas Diversas y la Intersocial Feminista, 2023)
“Por una justicia real, que no sea tardía ni ausente”
(Mujeres de Negro, 2023)
Conquistas alcanzadas del 2000 al presente
En este período se constata en Uruguay un avance significativo en el reconocimiento
de
los
derechos de las mujeres y disidencias, con un importante fortalecimiento del marco
normativo
en
defensa de la igualdad y la no discriminación así como el impulso de un entramado de
mecanismos
institucionales de género, aunque la mayoría de ellos con un bajo nivel jerárquico y
con
presupuestos acotados. Ambos problemas señalados por el movimiento feminista.
El avance del marco normativo corresponde a diversas demandas de organizaciones de
mujeres y
feministas de diversas áreas y ámbitos, y permitió el desarrollo de un conjunto de
políticas
públicas en casi todos los organismos del Estado, a través de planes, programas y
proyectos.
Se destacan aquí aquellas conquistas que se concretaron luego de constantes
movilizaciones
feministas articuladas por una amplia articulación de espacios militantes.
También se destaca que en numerosas leyes aprobadas se incluye la creación de
espacios
interinstitucionales de consulta y coordinación de políticas públicas con la
participación
de
representantes de organizaciones de la sociedad civil.
Reconocimiento de derechos laborales y autonomía económica de
las
mujeres:
Ley n° 17.515 sobre Trabajo Sexual (2002 ).
Ley n° 18.065 de Regulación del Trabajo Doméstico (2006).
Ley n°18.868 Prohibición de exigir test de embarazo en
mercado
laboral
(2011).
Ley Nº 19.530 de Aprobación de instalación de salas de
lactancia
(2017).
Ley Nº 19.685 de Promoción del Desarrollo con Equidad de
Género
(2018).
Ley nº 19.689 de incentivos para contratación de mujeres
jóvenes y
mayores de 45 años (2018).
Ley Nº 19.781 relativa a la cotitularidad de tierras del
Instituto
Nacional de Colonización (2019).
Ley Nº19.837 de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua
para
la
titularidad compartida (2019).
Reconocimiento del derecho a una vida libre de violencia:
Ley n° 17.514 de Erradicación de la Violencia Doméstica
(2002).
Ley n° 18561 Acoso Sexual (2009).
Ley n° 19.538 de Actos de Discriminación y Femicidio
(2017).
Ley n° 19580 de Violencia hacia las mujeres basada en
género
(2018).
Ley Nº 19.643 de Prevención y Combate a la Trata de
Personas
(2018).
Ley Nº 19.849, Ratificación Convenio 190 OIT sobre
eliminación
de
la
violencia y acoso en el mundo del trabajo (2019).
Reconocimiento de los derechos sexuales y reproductivos y
aborto
legal:
Ley n° 17.242, de prevención de canceres genito mamarios.
Licencia
especial (2000).
Ley n° 17.386 de acompañamiento en el parto (2001).
Ley nº 18.426 de Defensa del Derecho a la Salud sexual y
Reproductiva
(2008).
Ley n° 18.987 de Interrupción Voluntaria del Embarazo
(2012).
Ley n° 19167 Regulación de Técnicas de Reproducción Humana
Asistida
(2013).
Reconocimiento del derecho al cuidado:
Ley n° 19.161 de Subsidios por maternidad y por paternidad
para
trabajadores de la actividad privada (2013).
Ley n° 19.353 Creación del Sistema Nacional Integrado de
Cuidados
(2015).
Reconocimiento de la participación
política
de
las mujeres:
Ley n° 18476 de Participación Equitativa de ambos sexos en
la
integración en los órganos electivos nacionales,
departamentales
y
dirección de los partidos políticos (2009).
Espacios Interinstitucionales con
representación
de las organizaciones sociales, de mujeres y feministas:
Consejo Nacional Consultivo de Lucha contra la Violencia
Doméstica
(Ley
n° 17.514). Instituto nacional de la Mujer y la Familia –
MEC,
2002.
Comisión Nacional Asesora en Salud Sexual y Reproductiva.
(Ord
143/03).
Ministerio de Salud Pública. 2003
Comité Consultivo de Cuidados. (Ley n° 19.353). Ministerio
de
Desarrollo
Social. 2015.
Consejo Nacional Consultivo Por una Vida Libre de Violencia
de
Género
(Ley 19.580). INMUJERES- MIDES, 2018.
Consejo Nacional de Prevención y Combate a la Trata y la
Explotación
de
Personas. (Ley n° 19.643). INMUJERES- MIDES, 2018.